El Senado nacional elevó un pedido de informes a la Nación para saber la situación migratoria de los dos curas acusados de abusar de niños hipoacúsicos en el instituto Próvolo de Luján.
Cobos, en conferencia de prensa esta tarde.
El presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores y Culto de la Cámara Alta, Julio Cobos, explicó esta tarde en conferencia de prensa que buscan saber en qué condición ingresaron desde Italia y permanecieron en el país los religiosos Nicola Corradi y Horacio Corbacho, detenidos en el marco de una investigación por aberraciones en la escuela que regenteaban.
Para ello Cobos solicitó al secretario de Culto de la Nación " informar las acciones cumplidas en el marco de las competencias específicas de dicho organismo, en lo atinente a la tramitación de ingreso a la República Argentina, prórroga de permanencia y radicación de los clérigos y /o religiosos católicos Nicola Corradi y Horacio Corbacho", ya que al menos Corradi contaba con antecedentes por abuso en Italia.
Al mismo tiempo solicitó a la repartición si el instituto Próvolo cuenta con personalidad jurídica reconocida por la Iglesia Católica y personalidad jurídica civil a través de la inscripción en el Registro de Institutos de Vida Consagrada. El senador informó que se les explicó que la designación se hacía en un consejo que depende del Vaticano, y del cual participa también la congregación.
"Se nos informó que Corradi ocupa el cargo de consejero, pero no si tiene antecedentes, por eso se derivó a migraciones la nota para averiguarlos. No sólo los acutales, sin o también los que ya se sabían cuando se constituyo el instituto", señaló Cobos.
Además se refirió a las leyes de Argentina que rigen la existencia de congregaciones católicas que brindan servicios sociales, tales como la educación o la salud. "Acá hay leyes que cumplir, especialmente la 24.483 que reglamenta el funcionamiento de estos institutos", dijo.
"El Vaticano es un Estado y ellos vienen como representantes de un Estado -Cobos comparó la designación de los clérigos, con los procesos que se dan cuando llega un embajador a la Argentina- pero eso no inhibe a que nuestro Estado verifique todo, sin poner a todos bajo sospecha, pero con el rigor oportuno", apuntó.
Finalmente contó que el Ejecutivo estudia una ley de culto para maximizar los controles y esta situación servirá para ver si es necesario hacer cambios mayores a la legislación actual.
* Informe: Bárbara Del Pópolo