La pequeña Marwa, de un año de edad, está internada en un hospital de Marsella desde el 25 de septiembre a causa de un exraño virus que le generó daños neurológicos severos y como consecuencia, la pequeña estuvo varios días en coma. Los médicos consideraron que tenía mínimas posibilidades de seguir con vida y plantearon la posibilidad de desconectarla, pero ella despertó.
El comité de ética del hospital había decidido no alargar la agonía de la pequeña pero sus padres se negaron a que se le quitar el respirador que la mantenía con vida y llevaron a los médicos ante tribunales. La Justicia falló a su favor y el 16 de noviembre ordenó que un equipo de tres neurólogos evaluase la situación de Marwa y las posibles secuelas neurológicas que podría estar sufriendo.
En las últimas horas, Marwa despertó y su padre asegura que la niña responde a los estímulos y a su voz. Ante esto el hospital emitió un comunicado pidiendo "calma y serenidad", para no obstaculizar el trabajo de los médicos.