La democracia diversa

El acto cívico mostró los rostros de una democracia amplia y diversa. La de los chicos de 16 que voluntariamente fueron a votar, los adultos mayores, los padres con sus hijos, los que aprovecharon el día para ayudar a otros, la comunidad trans de Mendoza. Todos están en MDZ.

Foto: Fernando Martinez/ MDZ
Foto: Fernando Martinez/ MDZ

La jornada electoral de estas PASO nacionales se vivó como una verdadera fiesta de la democracia. Una recorrida por las escuelas de la Ciudad, pudo reflejar las distintas maneras de ser de la ciudadanía y de las historias con nombre propio de una sociedad diversa y participativa.

Laura Ríos, la primera trans en recibir el nuevo documento en 2012.

Una de las esas vidas que transformó el acceso a los derechos de identidad de género, gracias a una madurez democrática, es la de Laura Ríos, que llegó muy temprano a una escuela céntrica para emitir el voto.

Cumplió con el deber cívico "con la esperanza de que las chicas trans realmente gocen del derecho a trabajar y a tener asistencia terapéutica para una transformación definitiva". "En mi caso trabajo y estoy en blanco, pero la gran mayoría lamentablemente vive de la prostitución, y eso no es trabajo".

"Tengo la esperanza de que el nuevo presidente amplíe lo que se hizo hasta ahora, pero creo que el Estado es el que debe dar el primer paso en emplear a una chica trans y que luego empiece a replicarse en el sector privado", sostuvo Ríos.

  Ariatna (derecha) hoy votará por primera vez. También es fiscal por el FpV.  

Apasionada de la política y hablando con gran orgullo de que "es militante del FpV como su papá", Ariatna, vivió un día muy especial. Tiene una doble responsabilidad, votará por primera vez con su 17 años de manera voluntaria y también es autoridad de mesa en una escuela en Guaymallén.

"Nos capacitamos para controlar que esté todo bien y que no haya trampa, como pasó en otras elecciones. Vinimos bien preparados con varios termos de café y docenas de tortitas. La jornada va a ser larga", aseguró.

Sin ser obligatorio para ella, fue a votar y dio el ejemplo.

Otros aprovecharon estas elecciones para ayudar a los que más necesitan. Fue el caso del grupo de scout Hualilaín en Las Heras, quienes armaron un kiosco en la Escuela Champagnat para recaudar fondos y hacer obras de bien en los barrios más humildes.

Los chicos de Hualilaín siempre listos para ayudar.

También estuvieron los ciudadanos que le pusieron buena cara al frío para ir a cumplir con el deber cívico de ser autoridad de mesa. Algunos se "lookearon" para la ocasión.

Al mal tiempo, bien abrigados y con una sonrisa.

En la jornada electoral también mostró el respeto por las personas con capacidades diferentes y los mayores. Hubo escuelas donde por la falta de espacio se organizó a los electores para que no se amontonaran en las escaleras al ingresar al cuarto oscuro.

Organizaron en filas a los electores para que no colapsen las escaleras.

Hubo mesas adaptadas para personas con movilidad reducida.

Muchos padres fueron con sus hijos a votar.

La diversidad de la sociedad mendocina quedó evidenciada en las distintas postales que dejó el otro lado de las elecciones. El lado humano, las vidas que están detrás de los votos.

Ayudada de un andador y de una policía fue a votar.

Cada uno con su la realidad a cuestas y con ilusiones, así votaron los mendocinos en esta preselección para lo que será la general en octubre, cuando se elija un nuevo gobierno.

Lució la condecoración del cóndor de oro, un orgullo del ex militar.