El ministro de Educación de la Nación, Alberto Sileoni, salió al cruce de una nota del diario Clarín en la que, citando un informe de la Unesco, asegura que en las escuelas privadas del país se aprende más que en las públicas.
Entrevistado en el programa Cambio de Aire, por MDZ Radio, el titular de la cartera educativa admitió que aún queda mucho por hacer en la materia pero aseguró que el titular del matutino porteño tergiversó el estudio de Naciones Unidas:
- ¿Hay alguna respuesta a ese estudio de Unesco?
- Si usted va al interior de la nota del diario Clarín, la nota no dice exactamente eso, porque el estudio indaga 4 disciplinas, que son: Matemáticas, Lengua, Naturales y Escritura, y lo que está diciendo es que han tenido mejor rendimiento los alumnos de las escuelas privadas en Lengua y Naturales, pero no en las otras dos. Por lo tanto, la afirmación de que en las privadas los chicos aprenden más no es válida.
"Lo que más impacta en el aprendizaje es la condición social y económica, no tanto la pertenencia a una escuela privada o estatal".
Tenemos otros estudios, internacionales y nacionales, que marcan que lo que más impacta en el aprendizaje es la condición social y económica, no tanto la pertenencia a una escuela privada o estatal. Por lo tanto, a igual condición económica y social, los rendimientos en las escuelas públicas y privadas son similares.
- Pero en los últimos años ha habido una migración importante de las escuelas públicas a las privadas.
- No, no es así. Estamos por debajo de la media americana respecto del crecimiento de la escuela privada. El crecimiento de las privadas es un fenómeno americano y de otras latitudes también. En América, el crecimiento de la educación privada lo lidera Chile, por supuesto, Perú y en menor sentido Brasil.
- ¿Por qué dice “por supuesto” Chile?
- Porque tiene una fuerte educación privada y es una de las discusiones políticas más fuertes que está dando la sociedad chilena, cuya educación viene con una fuerte impronta de la dictadura, con una presencia muy fuerte de la educación privada y una privatización en los últimos años de la cual Chile quiere salir.
Por eso digo, más que migración, en Argentina se puede dar un fenómeno que tiene que ver con la inscripción temprana de algunas familias en las escuelas privadas. No es que migran de la pública a la privada sino que tempranamente, cuando un chico inicia la escolaridad, puede ser que lo esté anotando en la escuela privada.
Sí ha habido un leve aumento de la escuela privada, pero no es significativo como para decir que es una tendencia.
Sí ha habido un leve aumento de la escuela privada, pero no es significativo como para decir que es una tendencia, porque también ha crecido al escuela pública. Además, la privada tiene una presencia en algunas metrópolis, pero hacia el interior del país menos. Tampoco hay educación privada si uno se refiere a determinadas modalidades, no hay privadas técnicas, de adultos, toda la escuela rural es pública. Es un fenómeno que en Argentina viene creciendo desde hace mucho tiempo, que hoy está en el 27% a nivel nacional, después hay provincias que tienen más o menos, por ejemplo en la ciudad de Buenos Aires más del 50% de su educación es privada, pero en algunas preguntas sólo el 12%.
- ¿Por qué cree que la mayoría de los políticos envían a sus hijos a escuelas privadas y no públicas?
- No me consta que la mayoría haga eso. Yo no opino que si usted se dedica a la política tiene que mandar a sus hijos a la escuela pública, más allá de que tengo 4 hijos a los cuales los he mandado a escuela pública y 3 de ellos estudian hoy en universidades públicas. De todos modos, tampoco me parece que alguien por mandar a su hijo a escuela privada tenga menos celos en mejorar los servicios del Estado. De hecho, creo que la escuela pública y privada son decisiones, que tienen que ver con multiplicidad de factores (progreso económico, sociales, decisiones religiosas y algunos pensarán que en determinado subsistema sus hijos se educarán mejor).
Yo no opino que si usted se dedica a la política tiene que mandar a sus hijos a la escuela pública.
Yo creo que aquel que se dedica a la política y tiene aspiración de gobernar, debe tener mucha vocación y sí debe entender que la escuela pública no es ni mejor ni peor, pero tiene una definición por naturaleza que es para el pleno de los ciudadanos y eso es una educación al alcance de todos.
- Hablando de recursos y paradigmas educativos, podríamos decir que buena parte de la filosofía educativa de este gobierno ha sido una escuela inclusiva, es decir, que todos los chicos estén dentro de la escuela. ¿Eso no ha generado que se resienta el concepto de calidad educativa o son dos términos contrapuestos?
- Son dos términos absolutamente juntos, no es posible pensar un sistema educativo de calidad si no es con todos adentro. Todos somos responsables, yo como ministro más que nadie, pero la sociedad de hoy tiene la responsabilidad de que todos sus hijos vayan 14 años a la escuela. Nosotros no hablaríamos de un sistema de calidad si no están todos los chicos adentro. Inclusión es calidad, lógico que no se puede tener a los chicos amontonados en la escuela sin aprender, sino que van a aprender. Tenemos indicios de que estamos mejorando, pero de que hay que seguir mejorando en los aprendizajes.
"No se puede tener a los chicos amontonados en la escuela sin aprender".
Sí, con mucha firmeza digo, que aquellos que ven la inclusión con algún desdén debieran tener respeto. El sistema educativo argentino es un sistema respetado afuera en términos de su igualitarismo, adentro están casi todos los que debieran estar. Eso no es un tema menor.
- La escuela no sólo tiene una función, lamentablemente. A la escuela le han correspondido varias funciones no sólo el aprendizaje y eso tal vez después empobrece el nivel de aprendizaje.
- Estoy de acuerdo, pero está mejorando eso. Tal vez en otras provincias con más postergaciones, alguno se desmayaba en el aula. Eso no está pasando en la escuela argentina, la escuela argentina ha mejorado, tiene la asignación universal por hijo, los educadores tienen mejores salarios, hay netbooks y libros.
Yo invito a pensar que no hay mayor desigualdad que la exclusión. Si usted me dice que en la escuela están aprendiendo menos de lo que tienen que aprender, yo le re pregunto ¿cuánto aprenden en la esquina? ¡Nada! En la escuela tienen la posibilidad de un adulto que lo mira, construyen una posibilidad, están entre pares.
- Si uno admite que en la escuela no se aprende como se debiera, no podemos proyectarnos en cuanto a un modelo de país de crecimiento.
- Yo admito que las provincias y la nación estamos haciendo un gran trabajo, que cada vez hay mejores aprendizajes, pero por supuesto debemos seguir y es un proceso que no tiene fin. Lo dijo la presidenta en un acto: “Esto es un esfuerzo para siempre”. Ahora, me niego a sostener que estamos siempre en el mismo lugar o que no estamos mejorando.
- No se va a llegar a la meta de los 180 días, acá en Mendoza no se cumple nunca en los últimos años.
- No es así. Cuando nosotros asumimos, en promedio en el país, habían 167 días de clase, nos hemos fijado una meta de 180 días y hace 3 años nos hemos propuesto tener como meta 190 días. Les pido que lo miremos en términos de proceso, sino pareciera que antes teníamos 200 días de clase y ahora tenemos menos, cuando no es así, cada vez tenemos más. Aunque también reconozco que tenemos que seguir haciendo esfuerzos para que haya más.
- ¿Qué opción puede haber para que las jornadas no sean días hábiles?
- Una de las cosas que nos trae este estudio es que un chico aprende más si su docente está más capacitado. Nosotros estamos en un programa de formación docente muy ambicioso.
- No estamos en contra de la capacitación, la pregunta es si se le puede financiar la capacitación docente, sin que los chicos pierdan clase.
- Está bien, un docente más capacitado dará mejores clases también. Eso se puede hablar, es posible que se pueda financiar y hacerse un sábado. No quiero discutir eso.