Tragedia de Castellar, el motorman se siente: "Un chivo expiatorio"

Daniel Alberto López, maquinista del tren que mató a tres personas en 2013, aseguró estar "sorprendido" por el fallo y dijo ser una "víctima" más de la tragedia ferroviaria.

El maquinista del tren que mató a tres personas en la estación Castelar en 2013, Daniel Alberto López fue condenado a cuatro años de prisión por la causa y aseguró esta mañana sentirse "sorprendido" por el fallo y dijo ser una "víctima" de la tragedia ferroviaria.

Además, manifestó que advirtió varias veces en torno a distintas irregularidades en el estado de las formaciones.

López, condenado el miércoles último a cuatro años y tres meses de prisión y 10 años de inhabilitación para conducir trenes, sostuvo que "no esperaba el fallo" porque "hubo muchas impericias" en la causa.

El maquinista señaló, además, que "se aceleró mucho el proceso, dejaban preguntas al azar, que no fueron respondidas".

Por eso indicó que lo "sorprendió un poco" la decisión del Tribunal Oral Federal 2 (TOF 2) de San Martín, que lo condenó por el delito de "estrago culposo agravado por muerte y lesiones" por el incidente ocurrido el 13 de junio de 2013.

López conducía el tren que chocó contra otro en proximidades de la estación Castelar y provocó la muerte de tres pasajeros y más de 300 heridos.

En declaraciones a radio América, el maquinista insistió en sus cuestionamientos al juicio al señalar que "se perdió parte del video que muestra qué pasó en los últimos momentos", además de que el propio perito, subrayó, "respondió que hay una hoja que se le perdió".

"La cámara tiene que funcionar hasta último momento", dijo López sobre la supuesta ausencia de las imágenes y remarcó que faltan los registros de los "50 metros antes de la colisión".

El motorman planteó que "no se investigaron las cosas a fondo" y que falta la pesquisa del "90 por ciento" de la causa, tras lo cual agregó que el perito "dijo que se investigó a los 45 días" del hecho y que "no pudo verificar ciertas cosas porque no hubo intención de nadie de desarmar el tren".

Consultado respecto de si sentía un chivo expiatorio, López respondió: "Me cuesta mucho decirlo, pero creo que sí".

"En ningún momento me sentí responsable porque el freno escapa a mí, es una cosa que no me la puedo explicar hasta el día de hoy qué fue lo que pasó", concluyó..