Sin una acusación formal, un joven continúa retenido en la Comisaría 16 de Las Heras, en el marco de la investigación por la muerte del policía Miguel García. El uniformado perdió la vida al caer de su moto, en medio de una persecución.
La fiscal Graciela Chaves, a cargo de la investigación, aún no ordenó la indagatoria del sospechoso y espera el resultado de la autopsia para establecer la causa de la muerte del policía.
Los resultados preeliminares indican que el efectivo falleció producto de un fuerte golpe en la cabeza al caer de la moto. De todas maneras, quieren terminar de descartar la existencia de una lesión con arma de fuego.
Si bien la revisación médica no arrojó una herida compatible con un arma de fuego, hay versiones que indican que hubo un intercambio de disparos entre el policía caído y los jóvenes que viajaban en una moto.
Miguel García fue despedido con honores.
El demorado fue aprehendido en las inmediaciones de Los Pinos y José María Bombal la fatídica tarde del 14 de mayo, cuando García y su compañero perseguían a dos motociclistas, que se rehusaron a ser identificados.
La hipótesis más firme hasta el momento indica que en una maniobra con el rodado, la víctima perdió el equilibrio y sufrió un traumatismo de cráneo al golpearse la cabeza contra el cemento.
Desobediencia
Si las pericias concluyen que la muerte del policía se produjo por el golpe en la cabeza, el detenido podría ser imputado por desobediencia a la autoridad policial, ya que la tragedia de García pasaría a ser un hecho desafortunado, más que un crimen.
El lunes podría definirse la situación del sospechoso a partir del informe del Cuerpo Médico Forense. De todas maneras, de acuerdo a la información a la que accedió MDZ podría quedar en libertad al no ser responsable directo de la fatalidad del policía.