La causa por la desaparición de Morena Pereyra tiene muchos grises sobre sus fojas. En los medios rondan distintos testimonios que dejan muchas dudas sobre cómo fue el secuestro de la niña, en tanto que la Justicia ha decido mantener cautela y avanzar sobre la investigación buscando indicios casi impensables.
Lo certero es que Morena desapareció el sábado 7 de marzo a las 19 en el barrio Gráfico de Godoy Cruz. Desde entonces la policía comenzó la búsqueda que fue acompañada, de manera paralela, por una manifestación convocada por los padres de la niña y miles de publicaciones de la gente en las redes sociales.
Finalmente, la pequeña de ojos marrones y cabello rubio apareció el lunes 9 de marzo a las 8.20 en la calle García, en Godoy Cruz, a metros del Ministerio de Seguridad. Allí, Gladys López, propietaria de la casa frente a la cual fue hallada Morena, dio aviso a la policía, mientras que, según ella, la niña lloraba y tomaba un té que la familia le había ofrecido.
Cuando la aparición de Morena fue oficial y esta quedó a disposición de la Justicia para ser evaluada, tanto física como psicológicamente, los micrófonos se abrieron y diversas versiones sobre el caso comenzaron a circular.
El primero en salir hablar fue el papá de la niña, quien previo a ser hallada su hija había afirmado a MDZ: "Si se la llevaron fue sin violencia", lo que daba el indicio de que Morena conocía a las personas que la tenían. Dos días después de la confirmación de la presencia de Morena, se vinculó a Luis Pereyra (papá) y a su jefe Héctor Cannizo, alias "Cachorro" en la causa, porque en la testificación la niña habló de "un amigo de papá" y de un "taxista".
Frente a esto, Luis Pereyra afirmó que lo sucedido "no fue un ajuste de cuentas" y que su jefe es como un hermano para él. Esto dejó un hueco sin respuestas, pese a la confianza del hombre en su jefe, el "Cachorro".
Luego llegó el turno de la mamá, Norma Peralta, quien está separada de Luis Pereyra pero conviven en la misma casa. La primera aparición de la mujer fue la misma tarde en que fue hallada Morena en el programa de Gisella Campos que se emite por Canal 7. Allí, la mujer dio datos crudos y que pusieron a la sociedad en alerta sobre el secuestro de la niña.
Norma contó sobre la desaparición de su hija: "La metieron en un baúl, no la pasó muy lindo. Para llevársela le taparon los ojos".
Luego de ello, la mamá agregó datos y en dialogo con MDZ advirtió que la pequeña "estuvo 36 horas sin tomar agua ni comer" y que se había enterado que "le habían hecho un pasaporte para salir del país".
Acá entrevista radial:
Pero como si las versiones aportadas por los padres de la menor fueran pocas, la palabra del jefe del Ejecutivo provincial abrió otro punto debate. Es que el pasado 10 de marzo el gobernador Francisco Pérez apuntó contra la familia de Morena y desmintió los dicho de la mamá sobre que la niña estaba deshidratada por no haber bebido agua durante 36 horas.
Esto enfureció a Norma Peralta, quien salió a decir que las palabra de Pérez eran porque el gobernador buscaba "tapar las hipótesis de trata de personas y tráfico de órganos" para mostrar que no hay inseguridad en la provincia y salir bien parado de su gestión en pleno año de elecciones.
Sumado a la pelea de la familia con el gobernador, aparecieron nuevos datos del entorno de Morena.
Según el testimonio de un familiar directo de la menor a MDZ Online, durante los últimos días la niña ha estado contando en su casa cómo ha sido la situación que vivió y ha aportado información sobre la persona que la ha mantenido en cautiverio. Advierten que, a pesar de que Morena dijo haber tenido los ojos tapados, vio a "un hombre de cabello castaño claro y canas, que vestía una camisa clara a cuadros y peleaba con una mujer que era su mamá" (madre del secuestrador). También informaron que la pequeña dijo haber estado en "una casa en la que adentro había un pasillo y una ventana en la que había un Raid" (mata mosca).
Si bien la fiscal de Delitos Complejos Claudia Ríos mantiene su teléfono a disposición, durante los últimos días ha advertido que no hará declaraciones o indicios sobre la causa que está a su cargo. De esta manera, el silencio de Ríos impide determinar si los datos que ofrecen desde el entorno de la familia de Morena son reales.
Por su parte, Juan Carlos Alessandra, el fiscal de Godoy Cruz y quien comenzó la investigación junto a Ríos quedó desvinculado del caso, lo que deja en claro que la carátula del caso de la desaparición de Morena ya tiene o está pronto a tener la carátula de privación de la libertad.
La causa, según pudo saber MDZ, avanza a pasos agigantados con decenas de testimonios e incluso el equipo que lleva adelante las pesquisas está buscando indicios por medios no convencionales para determinar con certeza y en el menor tiempo posible cuál fue el móvil de la desaparición de la menor y con quien se vincula, lo que llevaría al por qué.
Es importante destacar que la menor fue sometida a pericias médicas y se encontraba en buenas condiciones de salud luego de ser hallada, y la pista más clara en este sentido es que a las pocas horas de su aparición se dio el visto bueno para que la niña declarara en la cámara Gesell, primero sola y luego acompañada por cada uno de sus padres, puesto que este procedimiento no puede ser autorizado si los niños involucrados no se hallan en condiciones adecuadas de salud.
El silencio al que se ha llamado Claudia Ríos contrasta con la multiplicidad de declaraciones de los familiares de Morena, además de la cantidad de versiones que se escuchan por doquier.
Sin dudas, la cautela de la fiscal tiene que ver con la necesidad de preservar los pasos que dará a continuación, y es de esperar que pronto haya revelaciones importantes sobre el caso.
Convocatoria en defensa del comisario
Por otro lado, vecinos de Morena y su familia han realizado una convocatoria a manifestarse en la puerta del Ministerio de Seguridad, partiendo a las 8.15 del barrio Gráfico, para entregar un petitorio a las autoridades para que el comisario que cumple sus funciones a cargo de la comisaría del lugar no sea trasladado.
Los vecinos del barrio Gráfico supieron que sería inminente el traslado del comisario a Lavalle, y van a realizar esta presentación para que esto no suceda, pues se encuentran muy conformes con la labor del uniformado, especialmente con la forma en que se desempeñó en el caso de Morena.
Melisa Villarroel