En las últimas horas y bajo un estricto hermetismo, el Gobierno provincial tomó la decisión de trasladar a Marcelo "Gato" Araya fuera de los límites de Mendoza: ahora cumplirá su condena en el emblemático penal de Rawson, la capital de la provincia de Chubut.
El traslado se efectivizó ayer y por temor a una eventual intervención de su entorno que ponga en peligro el operativo, la maniobra se llevó a cabo bajo un estricto hermetismo, especialmente después de los dos intentos de fuga en la cárcel de Almafuerte.
Araya está encerrado como autor intelectual del doble crimen de El Carrizal, ocurrido en enero del 2010 cuando dos albañiles que trabajaban en la casa del padre del "Rengo" Aguilera fueron brutalmente asesinados con un pico y una botella.
La vinculación entre Araya y el homicida -Ricardo Ferreyra- se dio por unas escuchas que obtuvo la Justicia luego de intervenir el teléfono del "Gato". La Justicia sospechaba de una rivalidad entre el detenido y Aguilera por el control de la droga en Mendoza.
Consultado por MDZ, el abogado de Araya, Enoc Ortiz, señaló que los intentos de fuga que se le atribuyen a su cliente lo complican, y agregó que "desde el punto de vista procesal el testimonio del hermano (Pablo) era el elemento para demostrar que las escuchas no eran válidas".
Los intentos de fuga
Durante la madrugada del 9 de febrero, siete internos intentaron escapar del penal Almafuerte, entre ellos Araya. Lo mismo ocurrió en los últimos días y tras ello se advirtieron indicios de que se estaría organizando un nuevo intento con ayuda externa.
Curiosamente, ni siquiera se le avisó al abogado de Araya sobre esto. De todas maneras, las autoridades no están obligadas a hacerlo.
"Es muy complejo preparar un juicio que tiene 28 expedientes si no se desde dónde voy a tener que trabajar", comentó Ortíz tras el traslado y en vísperas del juicio que le espera a su cliente.
La próxima instancia del juicio del "Gato" tendrá lugar dentro de uno o dos meses, según calcula su abogado, después de que se suspendiera en noviembre. Si logra probar que las escuchas son falsas, Araya recuperaría su libertad en 2016, cuando termine de cumplir la condena por la que está detenido actualmente.