Este viernes, la Sexta Cámara del Crimen condenó a Marcelo “El Gato” Araya y a dos de sus secuaces a prisión perpetua por el doble crimen del Carrizal, ocurrido el 15 de enero de 2010 cuando fueron encontrados asesinados Darío Echevarrieta y José Rivarola, dos albañiles que trabajaban en una casa en construcción.
Con esta sentencia, Araya es receptor de su segunda condena a prisión perpetua, al igual que uno de sus “socios”, Héctor Morales. Ambos habían sido sentenciados a finales de 2012 por el homicidio de Ezequiel Salas.
El tribunal, integrado por Liliana De Paolis de Aynerich, Marcelo Gutierrez del Barrio y Alejandro Gulle, determinaron la condena para Araya como "autor intelectual", luego de poco menos de 7 meses de debate. También solicitaron la pena máxima para dos acusados como autores del hecho, Ricardo "Pailón" Rerreyra Ervidia y Hector "Hueso" Morales.
Los imputados se negaron a hablar durante todo el juicio para que sus voces no fueran comparadas con las de unas escuchas telefónicas grabadas durante 2009, con las que se pudo ligar a los asesinos con El Gato Araya -era el teléfono de este último el que estaba intervenido por una investigación de narcotráfico-.
En los audios se escuchaba como Ferreyra Ervidia comentaban que habían acuchillado a los dos hombres, y ultimado con un pico en la cabeza. Esto último determinó el destino de los criminales.
El fiscal Javier Pascua celebró que la justicia le hubiera dado la razón a ellos en aceptar las escuchas, por más de que la defensa de los acusados hubiera pedido que las desestimaran. "Se rechazaron todas las nulidades", explicó.
De todas maneras comentó que "uno de los acusados que estaba sindicado como responsable, el tribunal valoró que no lo era".
Juan Solar era el cuarto sospechoso, quien fue absuelto "por el beneficio de la duda", indicó Pascua.
Finalmente, agregó que en un plazo de días "se podrá recurrir a revisar la pena, en el caso de la defensa, o la absolución, en el caso de la fiscalía".