Queridas, queridos...
anoche
el Nolo atravesó el año
“de pie… sin rodillas”
como dice un poema
de Marcos Ana
que varias veces escuchamos como un himno
para cruzar de un año al otro en tiempos duros.
Unas horas después
inició ese viaje
hacia no sabemos dónde...
se fue
entero
digno
luminoso.
Queremos compartir
un momento sagrado que sucedió
el domingo por la tarde.
En un instante de lucidez
nos pidió "escuchar sus canciones"
eligió el disco
"Ha de ser que somos parras"
y las escuchó
“de pie"
con la misma actitud guerrera
que tantas veces
sujetó alguna bandera:
A los 7 años por primera vez
con su mamá Eugenia,
la bandera republicana
en una lucha callejera
...con los años
cada bandera por la que se jugaron la vida:
la belleza,
la revolución
la libertad y la ternura
la del canto a las mujeres y los hombres de estas tierras
No las del canto al “Hombre", abstracto, que evocan
las canciones que “hablan de revoluciones”
No....
Esa difícil bandera
Que es voz
canto y poesía
de mujeres y hombres que nos cobijaron
en este barrio de humildes trabajadores
donde vinimos a vivir en una carpa
en el exilio interno un poco antes
del golpe de estado de 1976...
Esas mujeres y hombres
con quienes desde entonces,
construimos revoluciones cada día.
Esa que soñaron
la Magda y el Nolo
y tantas…
… y tantos
Esa que se hace caminando
por abajo,
despacio,
como la chipica
...
Este domingo
el Nolo escuchó sus canciones,
las de Magda cristalina
las de él
las del dúo
de pie
sin rodillas
con la bandera de la belleza en la mano izquierda levantada
con la bandera republicana
con la de la Poesía
con la de la Paz que necesita de las luchas para conseguirla
con la del Agua y los bienes comunes
con la de la Justicia
para cada una y cada uno de los de abajo y a la izquierda
en Nuestra América
con la bandera de la tonada nuestra
con olor a menta, corrihuelas silvestres
y florcitas sencillas del desierto…
compartimos con amor
ese momento
que condensa el legado
del Nolo y la Magda …
entre tonada
y tonada…
“Viva el Sol
Viva la Luna
Viva la Estrella del alba”
Cecilia y Marina Tejón De Merolis, 1 de enero de 2015.