Una mujer de 39 años fue asesinada de un balazo por ladrones que escapaban de la casa de su hija en la localidad bonaerense de Sarandí, partido de Avellaneda, donde habían ingresado buscando el dinero de un juicio.
Seis "motochorros" coparon el sábado la casa de la hija de Elsa Mónica Tolay en busca del dinero que la familia habría cobrado por un juicio. La joven pudo llamar por teléfono a su madre y ésta cruzó para ver que sucedía, recibiendo el disparo que le produjo la muerte.
Elsa Mónica Tolay tenía 39 años, tres hijos y un nieto, que iba a ser bautizarlo el fin de semana pasado. Sin hallar el botín que buscaban, los ladrones escaparon a los tiros y llevándose sólo una cámara de fotos y un teléfono celular.
Uno de los proyectiles con que cubrieron su fuga impactó en el estómago de Elsa, que falleció en el hospital al cabo de unas horas. Los trágico episodio se registró el sábado alrededor de las 21.30, cuando la víctima cenaba junto a su marido en su casa de Pitágoras al 3700, en Sarandí.
Una llamada de su hija Jimena, de 19 años, quien vive en frente con su pareja y su niño recién nacido, interrumpió la velada. La comunicación se cortó a los pocos segundos y Elsa decidió cruzar la calle para ver qué necesitaba la joven. En esos momentos, antes de llegar a destino, un grupo de desconocidos salió disparando del interior de la vivienda y un balazo le perforó el abdomen.
Si bien la mujer fue trasladada de urgencia al Hospital Presidente Perón, los facultativos no pudieron mantenerla con vida. "Fueron como 7 u 8 tiros, uno de esos le pegó a mi señora. Me la arrancaron como si nada. Estoy partido a la mitad, igual que mi familia", le dijo al diario Crónica entre lágrimas y sollozos Jesús, su esposo, en medio del velorio que culminó el lunes con la inhumación de los restos en el cementerio municipal de Avellaneda.
"Teníamos planes para el domingo, era el bautismo de nuestro nietito, algo que esperábamos unidos con alegría hasta que estos malnacidos nos arrebataron ese momento", agregó.
La sospecha de los familiares de la víctima es que el robo tiene que ver con una "entregada" o "batida", ya que el matrimonio debía cobrar por esos días un dinero proveniente de un juicio y los asaltantes se referían con insistencia a ese monto.
De acuerdo a informaciones policiales, del hecho participaron 6 delincuentes armados que escaparon en motocicletas. Todavía no hubo detenidos, aunque personal de la comisaría Cuarta se encuentra tras sus pasos.
"Es gente del barrio, conocemos al asesino y al entregador, ya le dimos los datos a la policía que está investigando", aseguró un allegado a la familia. "Toda la vida trabajamos, yo hago changas de albañilería y carpintería y mi señora era empleada de limpieza en una empresa. Hoy la estoy llorando por unos malparidos que se llevaron una cámara, un celular y la vida de mi mujer", según publicó Noticias Argentinas.