Escándalo por bebote con pene

El muñeco causó controversia en Estados Unidos. Lo consideran "inadecuado e innecesario para los niños". Reclaman que la caja venga con una advertencia de que el jueguete viene con el órgano genital masculino.

Un juguete en Estados Unidos causa fuerte controversia. Varios padres se indignaron al descubrir que el muñeco de bebé que le habían regalado a sus hijos, tenía pene.

El muñeco es demasiado realista: llora cuando es hora de cambiarle el pañal, y en ese momento es cuando se deja ver su parte más íntima, lo que enfureció a varios padres.

El juguete co­men­zó a ser co­mer­cia­li­za­do por la ca­de­na de ju­gue­te­rías "Toys R Us" es­tá cau­san­do una fuer­te con­tro­ver­sia en Es­ta­dos Uni­dos, de­bi­do a su di­se­ño "ana­tó­mi­ca­men­te co­rrec­to" y con­tar con ge­ni­ta­les.

La fi­gu­ra mas­cu­li­na de la se­rie "You & Me Mommy Chan­ge My Dia­per", vie­ne equi­pa­do con un pe­ne mi­nús­cu­lo, lo que es­tá cau­san­do re­vue­lo en las re­des so­cia­les.

Al­gu­nas ma­dres de fa­mi­lia han pu­bli­ca­do imá­ge­nes del mu­ñe­co des­nu­do ex­pre­san­do su preo­cu­pa­ción en Fa­ce­book y Twit­ter, al con­si­de­rar­lo "ina­de­cua­do".

Los co­men­ta­rios se­ña­lan que el mu­ñe­co es sim­ple­men­te de­ma­sia­do "co­rrec­to" pa­ra los ni­ños de cor­ta edad y re­co­mien­dan que al me­nos de­be­ría lle­var al­gún ti­po de "ad­ver­ten­cia" pa­ra acon­se­jar a los pa­dres de que hay un "pa­que­te" de ver­dad den­tro de la ca­ja.

Otros en cam­bio aplau­den a los fa­bri­can­tes del mu­ñe­co, al se­ña­lar que ya es tiem­po de que de­je­mos de re­huir de los he­chos. El mu­ñe­co pue­de ser una "ex­pe­rien­cia de apren­di­za­je", afir­ma­ron.

Mó­ni­ca Be­yer, co­lum­nis­ta pa­ra el por­tal SheK­nows­.com, de­di­ca­do al pú­bli­co fe­me­ni­no, con­si­de­ró que se es­tá ha­cien­do mu­cho "al­bo­ro­to" so­bre el mu­ñe­co.

In­di­có que si la fi­gu­ra se pre­sen­ta y ex­pli­ca a los pa­dres en la for­ma co­rrec­ta, el mu­ñe­co pue­de ser un ju­gue­te apro­pia­do que no tie­ne que ser to­ma­do en una con­no­ta­ción ne­ga­ti­va se­xual.

"¿Có­mo de­mo­nios es ina­pro­pia­do que un ni­ño vea un be­bé des­nu­do? ¿Qué es lo que ha­ce que el pe­ne o la vul­va de un be­bé sea su­cio o se­xual?", cues­tio­nó Be­yer.

La ca­de­na de ju­gue­te­rías "Toys R Us" , ha per­ma­ne­ci­do aje­no a la po­lé­mi­ca, sin emi­tir has­ta aho­ra co­men­ta­rio al­gu­no al res­pec­to.