A partir de la imagen del Espíritu Santo que apareció en el Oratorio de la Virgen de la Medalla Milagrosa el pasado Jueves Santo -en Las Vegas, Potrerillos-, las campanas de la ciencia y la fe se hicieron oír.
No es la primera vez que la gente manifiesta sentir la presencia de vírgenes, santos o profetas.
Adrián Vitali, uno de los polémicos autores de “El libro de los cinco curas”, aportó su visión en esta caso.
Recordemos que Adrián Vitali se enamoró siendo cura. El embarazo de su mujer y la reacción del arzobispo Primatesta forman parte de este libro. Diez años después de pedirla, el Vaticano le concedió la dispensa para casarse por iglesia.
Cuando el Arzobispado de Córdoba sancionó al presbítero Nicolás Alessio por su mílitancia en favor de la ley de matrimonio igualitario (la discusión con el arzobispo Ñáñez es uno de los puntos centrales del libro), quedó la sospecha de que más que las convicciones íntimas del padre Alessio, preocupaba su ostentación. Los cinco curas acordaron entonces que 'confesiones silenciadas' era un subtítulo inmejorable.
“En realidad no existen las apariciones, las personas que han muerto ya no aparecen y eso lo dice la Biblia. Sí existen las visiones, son proyecciones a partir de una obsesión. Por lo general ocurre con personas que son sumamente devotas y proyectan una imagen interna”, dijo Vitali.
“Es una especia de patología, no tiene que ser precisamente mala y se demostró científicamente”, agregó.
La familia de Las Vegas, reveló como última aparición la imagen del Espíritu Santo impresa sobre un vidrio. Para lo que el ex cura opinó: “Es un hecho concreto e irracional, no es un tatuaje que puede ser pegado. Seguramente es una pintura o alguien lo hizo, no se explica que se haya estampado una paloma porque no es esa la imagen que queda sino sería un hecho mágico”. Y siguió: “Si se hace una investigación científica de esto te puedo asegurar que se detectaría pintura”.
Vitali habla de una especie de obsesión. Se encontrarán cientos de signos si están siendo buscados. “Es lo mismo cuando la Virgen llora sangre. Estudiando los casos se constató que es tinta. No puede llorar si ni siquiera tiene venas”, dijo.
Muchos devotos de esta Virgen afirman que han sido bendecidos con hechos milagrosos. Para lo que Adrián destaca que se trata de hechos naturales. “La palabra `milagro´significa mirar con admiración” aclaró.
Entonces sin lugar a duda, los cuestionadores de la Iglesia coinciden en que “se trata de una masa de energía. La gente recurre a esos lugares en busca de un hecho positivo y terminan somatizándose. De la misma forma ocurre cuando la gente se enferma.”
“Los milagros lo genera la misma gente y las ganás que tienen de curarse, no lo trascendental”, cerró el escritor.
La teología
El teólogo y filosofo, Rubén Dri, por su parte también aportó otra visión. “En este tipo de casos se mezclan varios factores, por un lado la fe y el afecto de estas personas y por otro lado las necesidades psicológicas que desembocan en la imaginación”.
Las sucesivas coincidencias con respecto al tema -apariciones de vírgenes, santos o milagros de personajes- están directamente relacionadas con la cultura. “No es mala fe, simplemente la necesidad psicológica de manifestar algo que ellos creen”, agregó el teólogo. Y concluyó: “Siempre ocurre este tipo de cosas, hasta con algunas revelaciones que aprobaron por parte de la iglesia. Se trata de interpretaciones personales que buscan saldar algunas cuestiones personales”.