¿Cómo operan los profesionales de la muerte?

Sin saber quién es el objetivo, extranjeros armados y muy bien pagados acaban con la vida de empresarios, profesionales y personas vinculadas a alguien que no quiere que se sepa o pase algo.

En el centro de Buenos Aires, a pocas cuadras de la avenida Rivadavia, una noche de 2009 un hombre perdió la vida, lo ultimaron desde un auto delincuentes que no lo conocían, personas con quienes no había tenido trato jamás, pero que estaban muy bien pagas para acabar con su vida.

El diario Clarín publicó un relato de cómo funciona "el negocio de los asesinatos por encargo", luego de hablar con un testigo del hecho que se comentó, que fue el primero de muchos de los crímenes entre colombianos.

"Jhon" el nombre que decidieron darle en el diario porteño al testigo, contó que en una fiesta en la que participaron más de 100 colombianos residentes en el país se comenzó ha hablar de quienes andaban en el país, "qué robaron, qué envío llegó a destino, dónde está el que no pagó una deuda. Siempre hay alguien que escucha y luego da aviso a los narcos que buscan a alguna persona para matarla. Aquel día todos estábamos sorprendidos de la cantidad de socios que estaban llegando a Buenos Aires ”.

El hombre cuenta que los hombres que participaban en la fiesta se habían robado esa semana en una casa de Rosario tres mil balas y jugaban a ver quien las descargaba más rápido. La Policía llegó al lugar pero recibió dinero y se retiró, volvieron horas más tarde por un segundo paro. La fiesta duró desde el sábado hasta el miércoles.

"Eramos todos colombianos que andábamos haciendo diabluras en Argentina", declaró Jhon y contó que lleva 30 años en el mundo del crimen y vive desde hace 5 en el país.

Una vez que les llega el informe de una persona con la que hay que acabar, el colombiano contacta a algún "socio" que quiera viajar a la Argentina, se le pide que se presente bañado, afeitado y a horario, luego se le documentos falsos y dinero para viáticos. Llega al país el colombiano que tenga por lo menos 100 muertes en su haber.

"Todo es muy rápido: al bajar del avión en Buenos Aires, tomará un taxi para dirigirse a la dirección indicada. Por lo general, los asesinos provienen de Bogotá, pero responden a estructuras de Medellín, Cali o Pereira, que luego se mudan a la capital para extender su microtráfico de drogas", relata Jhon. 

Según publicó Clarín, los sicarios llegan a Argentina, o a cualquier sitio donde se encargue el crimen, sin saber cuánto cobrarán, ni a quién hay que matar, ni en qué lugar hay que hacerlo.

“Ellos saben que si llegan cinco minutos tarde, o desprolijos, o con olor a cerveza, el trabajo se suspende y deben volver a Colombia, donde seguro morirán por faltas como esas.