Francisco tiene a San Lorenzo en su corazón

Francisco es un reconocido hincha y socio de San Lorenzo, al cual iba a alentar regularmente al Viejo Gasómetro de Avenida La Plata.

Foto: Clarín
Foto: Clarín

Cuando Jorge Bergoglio asumió el mando de la iglesia católica sabía que su nueva embestidura le obligaría a modificar muchos aspectos de su vida. Tomar el nombre de Francisico y estár al frente de una de las entidades más importantes del mundo es una responsabilidad muy grande, especialmente en tiempos de cambio donde la entidad debe reformarse y actualizarse para acercarse más a sus fieles. Sin embargo, hubo un aspecto que no pudo dejar en las puertas del Vaticano: el fútbol.

Francisco es un reconocido hincha y socio de San Lorenzo, al cual iba a alentar regularmente al Viejo Gasómetro de Avenida La Plata durante su infancia y adolescencia. A muchos llamó la atención que sus primeras palabras filmadas en español luego de asumir como Papa fueron "que gane San Lorenzo" o que en la Plaza San Pedro se burlase de un hincha de Boca luego que el equipo de Boedo lo goleara por 3-0 en Torneo Final pasado.

Socio 88.235, el Papa le pidió a la Curia de Capital Federal que le mande tres de sus reliquias futboleras más valiosas: una camiseta del San Lorenzo, una foto del "Gasómetro" y un trozo de madera de una tribuna del histórico estadio. Además, durante en año pasado recibió a la dirigencia del club de Boedo en dos ocasiones: la primera donde recibió una camiseta especial en su honor y la segunda cuando le entregaron el trofeo obtenido por haber conquistado el torneo final, el cual se encuentra en una vitrina del museo de Vaticano, junto a los guantes de Sebastián Torrico, arquero y figura del equipo. "Son unos sinvergüenzas", le dijo Francisco al presidente del club, Matías Lammens, y al vicepresidente, Marcelo Tinelli, quienes viajaron en un vuelo charter a visitarlo horas después de dar la vuelta olímpica en cancha deVélez.

Más allá de que San Lorenzo es el club de sus amores, Francisco recibió a dirigentes y camisetas de casi todos los equipos de Argentina. Inclusive, firmó y dedicó una camiseta de Huracán, la cual está colgada en la sede del club de Parque Patricios. Para él, el fútbol es un deporte fundamental para la educación y la inserción de los más pobres, mensaje que le dio directamente al presidente de la FIFA,Joseph Blatter, lo que predica a cada uno de los actores que lo visitan y les pide que lo apliquen.

El 14 de agosto en Roma se disputó un homenaje en su honor entre Argentina e Italia, el cual terminó con victoria para los dirigidos por Alejandro Sabella por 2-1. Si bien no pudo asistir al estadio por un tema protocolar, un día antes del encuentro recibió a ambos seleccionados, incluida una comitiva de poco más de 50 dirigentes argentinos, superando ampliamente en número al plantel de futbolistas.

En estos primeros 365 días de su papado desfilaron cientos de futbolistas, planteles, dirigentes y hasta hinchas destacados que le dejaron su presente a Francisco. Los jugadores bicampeones de Juventus,Javier Zenetti, Pelé, Gustavo Alfaro y todos los que se acercaron hasta la Plaza de San Pedro fueron recibidos, aunque sea por breves minutos, por Francisco quien aceptó con afecto cada una de las camisetas, plaquetas y presentes que le dieron.

El impacto que causó su acercamiento al deporte fue muy grande, al punto que figuras de otras disciplinas también fueron a verlo. Se destaca la visita de Juan Martín Del Potro, quien le regaló la raqueta con la que ganó el US Open en 2009, y la de los Pumas, en la ventana de noviembre del año pasado.

Como a gran parte de los argentinos, el fútbol también le sirvió para romper el hielo con políticos: cuando recibió a Dilma el año pasado, la mandataria le hizo llegar una camiseta de Brasil firmada por Pelé.Francisco la aceptó con gracia y aseguró que "ahora también va a tener que rezar para que ellos ganen el Mundial". La mandataria le realizó una invitación formal para que vaya a ver la Copa del Mudo a su país, algo imposible por su cargada agenda.

Más allá de una pasión que siente desde pequeño por el fútbol, Francisco ve en este deporte una oportunidad de inserción y crecimiento para los más pobres. Su acciones y mensajes, demuestran la importancia que la iglesia le da a estas actividades para un mejor desarrollo de las personas y la necesidad que los protagonistas se den cuenta de su rol, ayudando a la sociedad desde su posición, dando una mano para el progreso y la integración de los que menos tienen.

Fuente: Ámbito.