La designación de Jorge Bergoglio como Papa no solo desató fervor religioso en la Argentina, sino que también disparó una "Franciscomanía" entre multitud de políticos, deportistas, empresarios y artistas nacionales que se en el último año se acercaron a la Plaza San Pedro por hablar con él, recibir su bendición, o de última, sacarse una foto con el pontífice.
Pese al esfuerzo de Francisco por convertir su investidura nada más que un "simple pastor", muchos "cholulos", también, terminaron por desvirtuar sus planes.
El ex cardenal de Buenos Aires recibió en el Vaticano a personajes de todos los estratos de la sociedad argentina. Desde la presidenta Cristina Kirchner. Con quien se cruzaron regalos y elogios, a cartoneros (recolectores callejeros de residuos), pasando por la selección capitaneada por Lionel Messi hasta la cantante juvenil Violeta.
"Es algo común, siempre hay gente que va a sacarse la foto, sobre todo con un Papa que tiene tanto impacto en la gente", dijo a la agencia EFE el legislador porteño Gustavo Vera, amigo de Bergoglio desde hace unos siete años.
Tras pasar una semana con él en la residencia papal de Santa Marta, Vera afirmó que Bergoglio "sigue siendo el mismo, no se la cree" y que lo principal es la "revolución de sentido común" que lleva a cabo.
Cristina Kirchner fue la primera jefa de Estado en ser recibida por Francisco, el 18 de marzo. Una reunión de 20 minutos y un almuerzo inauguraron una nueva era de las relaciones entre Bergoglio y el kirchnerismo, con el que hasta entonces había mantenido una relación tensa.
Desde la oposición también buscaron a Francisco y políticos como el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, Fernando "Pino" Solanas y el gobernador Daniel Scioli. La lista es larga.
Fuente: Minuto uno