Mayor riesgo cardiovascular y de cáncer, y aumento de colesterol. Así lo determina un estudio realizado a unos mil hombres de 20 años o más, en el que se constató que quienes consumían más grasas trans presentaban mayores problemas para realizar un test de memoria, independiente de su nivel de educación o edad.
Las grasas trans son las grasas producidas artificialmente para convertir los aceites líquidos en sólidos. De este modo, los aceites líquidos se convierten en grasa. Se encuentran en muchas comidas rápidas, salsas y cremas, en algunas verduras congeladas y en pizzas congeladas.
El estudio presentado en la Sociedad Americana del Corazón explica que la prueba consistió en memorizar palabras. A los participantes les mostraban una tarjeta en la que había escrita una palabra, y estos tenían que indicar si era una palabra nueva u otra repetida de una tarjeta anterior.
El resultado fue que quienes consumían mayor cantidad de grasas trans recordaban unas 11 palabras menos, frente a la media de palabras recordadas correctamente, que era de 86. Esto supone que por cada gramo adicional de grasas trans consumido se fallaban aproximadamente 0.76 palabras.