No se controla el uso de celulares en la cárcel

Cada vez son más los internos que en la Cárcel de Encausados tienen el beneficio de utilizar teléfonos celulares con acceso a Internet.

Foto: Nacho Gaffuri / MDZ
Foto: Nacho Gaffuri / MDZ

La tenencia de celulares está prohibida en la Penitenciaría, pero es habitual que los internos se fotografíen para interactuar con allegados que están en libertad. Es que cada vez son más los que tienen el beneficio de usar teléfonos móviles con acceso a Facebook y otras redes sociales como Whatsapp. Así se desprende de un informe difundido por Diario San Rafael.

El peligro está en que a veces los aparatos se utilizan para cometer delitos desde adentro del correccional, como los llamados "secuestros virtuales" y otras estafas similares. 

Ejemplo claro de esto se registró en el crimen de Gimena Araya, una joven ultimada de un disparo en su vivienda del barrio El Molino, San Rafael. En el celular de Gimena aparecieron mensajes de texto enviados por su pareja, detenido en la cárcel, que resultaron ser claves para el esclarecimiento del hecho. Se cree que más del 70% de los delitos ejecutados a través de un teléfono son realizados desde un establecimiento carcelario. Posiblemente en connivencia con quienes se encuentran en libertad, los internos extorsionan a sus víctimas para robarles dinero en efectivo o cargas telefónicas, con tarjeta o virtuales.

De acuerdo a lo que ha indicado en diversas ocasiones el director del establecimiento, Ricardo Gatica, en cada revisión de celdas que ejecutan los guardias está establecido decomisar teléfonos celulares, pero por alguna razón ese procedimiento falla porque son diarias las publicaciones que algunos internos realizan en redes sociales.

Por otra parte, queda claro que en San Rafael no se cumple con una ley aprobada en la Legislatura Provincial en el 2008, la que estableció dejar sin señal el interior de establecimientos carcelarios de la provincia a efectos de mitigar los reiterados secuestros virtuales que se realizaban desde allí. A pesar de dicha normativa, los presos nunca “sufrieron” la falta de señal cuando utilizaron un dispositivo móvil.

Si bien el derecho comunicacional es propio de cualquier ser humano, no hay un seguimiento estricto de cuáles son las actividades que los internos realizan a través de los teléfonos celulares a los que tienen acceso. 

El último caso, y quizás el más controvertido del uso de teléfono celular en la cárcel, lo protagoniza la mujer que poseía una "cueva de armas" en Pueblo Diamante. El diario San Rafael confirmó que a días de haber sido detenida y alojada en el pabellón femenino de la cárcel local, goza del uso de un dispositivo móvil con el que tiene acceso a su red social. 

Fuente: Diario San Rafael.