Daiana Nataly Reinoso fue hallada sin vida, igual que su esposo José González, el kiosquero de la Estanzuela, quien fue ultimado y encontrado con una bolsa de nylon en la cabeza y maniatado hace un mes en El Carrizal. Fuentes investigativas revelaron que la mujer había sido amenazada y vivía con miedo. La fiscal Claudia Ríos unificó ambos casos.
Dos homicidios y un mensaje macabro. Atados en las manos y con una bolsa en la cabeza, así aparecieron ambos integrantes de la familia, con solamente un mes de diferencia. Se trata del matrimonio compuesto por Daiana Nataly Reinoso (25) y José González (35). La pareja, tenía dos hijos de entre 2 y cuatro años y eran conocidos por todos los habitantes del sector de la toma de Estanzuela, donde vivían hace unos cuatro años y atendían un kiosco.
Desde la muerte de su esposo, según confió el círculo íntimo de Nataly, como la llamaban, “ella vivía con miedo, nunca quería salir de la casa”.
Una de sus amigas contó a MDZ que siempre que salía avisaba a donde iba porque dejaba al cuidado de los hijos a ella o a un familiar, quien tiene los niños ahora. No obstante la noche del sábado último, “solamente me dijo que me quedara con los chicos”.
“Cerca de las 22,30 la empezamos a llamar, pero no contestaba. Por mensaje de texto nos pidió que nos tomaramos un taxi y que sacaramos a los niños de la casa, sin dar muchas explicaciones”, relató en diálogo con este medio.
Ese último contacto fue todo lo que supo de la joven, hasta que fue hallada sin vida en una zona descampada de El Challao, el lunes por la noche.
De acuerdo a los investigadores del caso, la víctima había recibido amenazas tras la muerte de su esposo y había tratado de preservar a sus hijos, por eso no salía de su hogar, únicamente lo necesario.
Otra vecina contó, “Nataly era una madre de su casa, yo la veía siempre trabajando y abocada a sus hijos”.
Averiguación de paradero
La familia de Reinoso radicó la denuncia el lunes en la Unidad Fiscal 7 de Godoy Cruz, luego de perder la esperanza de que volviera por sus propios medios junto a sus hijos. Finalmente, el mismo día y cerca de las 22, una mujer dio aviso de que un cuerpo yacía en un descampado en El Challao.
Drogas
Una de las hipótesis más fuertes del caso, es que el crimen estaría relacionado a la venta de estupefacientes.
Lo que más llama la atención a las fuentes investigativas, es la forma en la que murieron y cómo quedaron los cadáveres, similar a las puestas en escena de los homicidios perpetrados por las mafias de los carteles.
“Es un verdad a gritos que en estos barrios se vende droga”, dijo una alta fuente judicial.
La forma en cómo murió y el secuestro del celular podrían ser claves para determinar los horarios y las últimas comunicaciones recibidas. En tanto, el crimen de su esposo aún no fue esclarecido. Hasta el momento no había datos firmes en la investigación. Trascendió que estuvo preso en el 2.000.
Nueva fiscal
Al mediodía se remitieron todas las actuaciones a la Fiscal de Delitos Complejos, Claudia Ríos. Daniela Chaler, quien realizó los primeros pasos investigativos, envió todas las actuaciones para la unificación de los dos homicidios. Se aguarda el resultado de la necropsia de Reinoso para esta tarde. De acuerdo a la inspección ocular al cadáver de la mujer presentaba balazos en la zona de la espalda.