El inspector Justo y otras historias, de Sanyú y Sin novedad en el frente, de Patricia Breccia fueron textos enviados por el Ministerio de Educación a las bibliotecas de las escuelas mendocinas. No son textos comunes. Estos ejemplares junto a otros más llegaron con un tipo de contenido que primero causó revuelo en una escuela del Este y luego se expandió como dominó en toda la provincia, al punto que la noticia tuvo repercusión nacional y hasta el mismo Ministerio de Educación de la Nación tuvo que salir a dar una respuesta afirmativa sobre estos ejemplares, que se destacan por mostrar en sus páginas insultos e ilustraciones con sexo explícito.
Las razones por las cuales las autoridades escolares de Mendoza decidieron dar marcha atrás con estos textos fueron el uso de "lenguajes pocos apropiados" que "no aporta calidad educativa".
Las mismas quedarán guardadas en las oficinas de los directores de cada escuela, según informó esta noche la DGE.
Los lectores de MDZ hicieron su propio debate en el perfil de Facebook del diario. Aquí una selección de los más destacados:
“Los que tienen hijos en las escuelas deberían interiorizarse", comentó Adriana Suárez.
"Es un papelón que la DGE no sepa los libros que llegan a las escuelas", escribió Poly Vélez.
“A mí no me gusta, aunque tal vez tenga méritos en el género. Pero tampoco creo que se deba ocultar a los adolescentes, ya que es el tipo de material que circula en los medios. El contenido de un libro puede dar lugar a discusiones que estimulen el pensamiento crítico. Prefiero que un libro así esté entre las opciones que se ofrecen a los chicos en la escuela, justamente para que dé lugar al debate Y no que queda sólo como lo prohibido y oculto a los mayores”, opinó Elena Lescano.
En tanto que Caro Ulloa expresó que "la educación sexual comienza en la familia y se necesita una formación. Este libro es una vergüenza".
Gustavo García lanzó un comentario sencillo y a la vez, contundente: "Alguien puede pensar en los niños?".
"Y enterense que los adolescentes tienen acceso a ver porno hardcore hasta con sus celulares, mientras acá se escandalizan por el dibujo de una teta", escribió un usuario apodado en Facebook como CeLe Lele.
"Que vergüenza si mis hijos vieran estos libros. Alguien se tiene que hacer responsable", expresó Roberto Gustavo Guembe.
"Simple y cortito No es contenido apropiado para la mentalidad de un niño. No lo comprende lo perturba y hasta incomoda. No es malo ver el cuerpo humano, lo malo en este caso es la elección de contenido para "educar" por empezar el vocabulario, la violencia, cómo se muestra a la mujer en escenas de sexo explícito como un objeto degradando el valor de la mujer. Un adulto que vea lo que quiera", escribió Andrea Laura Ortiz.
“Increíble, me sorprende gente defendiendo lo indefendible! La educación debe adecuarse a los tiempos que vivimos, eso es lógico y necesario pero defender un libro pornográfico y lleno de lenguaje soez es vergonzoso, hasta una seňora en el noticiero diciendo que poner en la mano de nuestros hijos este pasquín para educarlos en temas de sexo está bueno es un error”, dijo Adriana Suárez.