Comprar ropa en Mendoza es más caro que en otras ciudades del país y que en Chile. Cada temporada, las tiendas de indumentaria aprovechan para aumentar sus precios. La mayoría de las veces las cifras ascienden al triple de lo que pueden conseguirse en Buenos Aires o en Chile.
Según los comerciantes, los gastos fijos que tienen hacen que las prendas se encarezcan: alquiler, impuestos, empleados y costos de traslado de la mercadería son algunos de los ítems que los dueños tienen en cuenta a la hora de ponerle precio a una prenda.
Muchos comerciantes están optando por comprar en Santiago de Chile. Algunos declaran la ropa que traen y aún pagando el impuesto que les cobra Aduana dicen que conviene más que comprar en Buenos Aires ya que los traslados –por la distancia- se encarecen "muchísimo". Mientras que otros se arriesgan a pasar la ropa como si fuera de uso personal quitándoles las etiquetas. ¿Qué hacen luego? Le crean una propia y venden las líneas de indumentarias como suyas. Por lo general, estas personas no tienen sus negocios declarados ni poseen locales, sino que van a vender a escuelas y reparticiones públicas.
¿Dónde compran algunos comerciantes en el país trasandino? Hay varios lugares, pero uno en particular en el que se consigue ropa de todo tipo y de todos los estilos. Desde hindú a vintage, desde jeans a camperas de cuero, desde chatitas hasta zapatillas. Ese barrio se llama Patronato y queda en Santiago.
Según los propios chilenos, "se caracteriza por sus bajos precios, y por la gran cantidad de tiendas que ofrecen diversos artículos para todos los gustos y edades".
Los precios son variados y hay para todo bolsillo, se pueden conseguir prendas desde 30 a 500 pesos argentinos. Así, por ejemplo, los muy usados sacos de spandex que en esta temporada se han utilizado con tachas, en Chile rondan los $40 pesos y en Mendoza algunos los ofrecen con valores que pueden llegar hasta los 350.
Los que conocen ese barrio chileno aseguran que allí se pueden comprar además juguetes, zapatos, accesorios para el hogar. Algunos locales son los preferidos de los argentinos ya que las tendencias que tienen se asemejan más a los gustos de los que habitan de este lado de la cordillera.
"Patronato es muy grande, hay muchísimas tiendas, miles de personas comprando y a la oferta de los locales, se suman las de los vendedores ambulantes. A veces es realmente agobiante recorrer y poder ver con tranquilidad la gran cantidad de productos que hay allí", cuenta una joven mendocina que viaja cada temporada en busca de prendas para revender: "Ir a Chile es más rápido y más barato que ir a Buenos Aires. Al igual que en Once o en La Salada, hay que ir con el dinero bien guardado y armarse de paciencia para recorrer las tiendas y encontrar lo que les gusta a las mendocinas".
Quienes compran en ese barrio detallaron que algunas casas ofrecen remeras y pantalones de temporadas a precios que van desde $80 hasta $160. También se pueden encontrar blusas de satín, faldas, blazer, pantalones en diseños originales y variados colores desde $32 a $144. También hay vestuario femenino, ropa y accesorios árabes. Los precios van desde $32 hasta $160.
En uno de los locales de Patronato que se llama Tentaciones, ofrecen indumentaria femenina, zapatillas y botas a bajo costo como el resto de los lugares, pero quienes van ahí destacan una particularidad: la tienda ofrece algunas prendas argentinas de muy buena calidad desde $112.
Los outlets
En la zona de Quilicura, también en Santiago de Chile, están los outlets de las marcas más importantes que ofrecen verdaderos descuentos. Muchos mendocinos viajan en busca de zapatillas de marca y las revenden a un 30 por ciento menos de los que cuestan en los comercios mendocinos.
Los outlets venden productos de temporadas anteriores y en general se trata de productos de primera selección. "Estos locales son una buena alternativa para comprar prendas o calzados de marcas y revenderlos bien. Yo empecé trayendo mercadería en 2010, me arriesgué con un par de prendas y zapatillas y ya traigo por encargo. Mis clientes saben que les puedo conseguir el número que calzan pero no el color que muchas veces prefieren", cuenta un hombre que se dedica exclusivamente a comercializar estos productos y de eso vive desde hace tres años.
El hombre que no tiene local trae prendas de The North Face, zapatillas Reebok y Adidas y asegura que en varias oportunidades ha llegado a ofrecerlas hasta un 50 por ciento menos de lo que se consiguen en los locales de la mismas marcas en la provincia.
"Dependiendo del producto, se pueden alcanzar rebajas de hasta un 70 por ciento. En las prendas de marcas premium es donde hay menos diferencias de precio, pero aún así siguen siendo más baratas como los sweater Brooks Brothers, las prendas Lacoste, las camisas Polo Ralph Lauren", aseguró el entrevistado.