Nunca se habla de solo un tema cuando se menciona a Daniel Vila. Hoy es el fútbol y los gravísimos incidentes en la práctica de Independiente Rivadavia.
Hay que reconocer que Vila intentó modernizar el club, pusieron plata, renovaron el estadio e intentaron formar un equipo competitivo. Pero la gestión del fútbol no ha dado los resultados esperados y la Lepra está boyando en medio de un promedio magro e intentando zafar del descenso.
La “foto” de barras por decenas ingresando al club para agredir con palos, molotov, encapuchados y con armas de fuego, mete miedo en el fútbol, en los dirigentes, en los jugadores y ni qué hablar de los hinchas.
“Me voy del club. No quiero seguir más conduciéndolo, no quiero saber nada más con el fútbol, no tengo fuerzas para seguir. No solamente que me voy, también me llevo a mi familia, porque no quiero que estén en algo tan violento e irracional”, dijo ayer Vila, y ratificó que lo hará cuando termine el campeonato.
Habrá que ver si es cierto. Las idas y vueltas de Vila con el fútbol son conocidas. Habrá que ver si de esta crisis no hay una oportunidad. El periodista deportivo Juan “Rifle” Varela contó que Vila seguía trabajando para suceder a Julio Grondona.
Vila preside un club difícil con una hinchada difícil. Ahora hay que investigar a fondo cómo, quiénes y por qué produjeron semejantes desmanes. Es muy grave lo que ocurrió y se entiende que el empresario quiera dejar el fútbol. Pero la dirigencia, no sólo la de Independiente, deberá revisar su relación con los barras. Hace apenas meses de los últimos incidentes graves. Y mientras los “barras” se sientan alimentados, estas cosas van a seguir ocurriendo.
Ayer le tocó a Vila y hoy el mundo del fútbol lo está mirando. Por eso es el personaje del día.
Personaje del día: Daniel Vila
Presidente de Independiente Rivadavia. Dijo que se va, pero cuando termine el campeonato, por los gravísimos incidentes de ayer. Justo cuando intentaba otros caminos más alfombrados para llegar a la presidencia de la AFA.