Personaje del día: Alejandro Abraham

El titular del PJ mendocino aparece involuntariamente en medio de la trama que involucra a Leonardo Giacomelli y Andrés Da Rold por la polémica ocupación de sus bancas. La Corte Suprema tiró la pelota a sus pares mendocinos. Mientras tanto, silencio de radio por parte de la política.

Foto: Pachy Reynoso/MDZ
Foto: Pachy Reynoso/MDZ

El culebrón se circunscribe al año 2009, cuando el peronismo mendocino apeló a una herramienta polémica: la utilización de “listas espejo” bajo otros sellos partidarios. Merced a esa maniobra, Leonardo Giacomelli y Andrés Da Rold lograron ingresar al Senado.

Ello provocó el impulso de una insólita trama que llegó hasta la Corte Suprema de Justicia de la Nación luego de que el PJ presentara un recurso extraordinario a efectos de sostener a esos dos legisladores en sus bancas, junto a otros a cinco concejales.

Antes, en 2011 puntuales conjueces dirimieron la cuestión en favor del radicalismo, sosteniendo que los votos que no alcanzaron el umbral del 3% del total de los sufragios emitidos no debían ser tenidos en cuenta y declarando nula la proclamación de Da Rold y Giacomelli.

En las últimas horas, el superior tribunal devolvió a sus pares mendocinos —tribunal de origen— las actuaciones de marras a efectos de que dicten una nueva decisión “con arreglo a la presente”. La pelota ahora está en cancha mendocina. ¿Qué hará ahora el peronismo provincial? ¿Alguien hablará al respecto o habrá prudente silencio hasta que se pronuncie la Corte Suprema?

Hasta ahora, Alejandro Abraham, presidente del PJ, no ha dicho una sola palabra. Debe recordarse que este último estuvo oportunamente enfrentado a Da Rold y Giacomelli en el marco de la discusión por el rechazo a votar el protocolo del aborto no punible. “Ni Mendoza ni ninguna otra provincia puede legislar contra un fallo de la Corte”, dijo en esos días de 2012.

En estas horas, sus palabras cobran curiosa relevancia: todos los involucrados en el culebrón que hoy reimpulsó el supremo tribunal, vuelven a estar en el foco de la tormenta.