Luz Milagro cumple un año y habrá un gran festejo

La niña que dieron por muerta y sus padres salvaron evoluciona y por sobre todas las cosas "vive" junto a su familia.

Analía Verón es la mamá de Luz Milagro, una mujer que luchó por la vida de su hija más allá de lo que los médicos le dijeron. Pero al cumplirse un año de aquella dramática situación, Analía luce cansada, un cansancio que lleva encima.

El 3 de abril del 2012 nacía Luz Milagro, la niña que los médicos dieron por muerta y ella encontró viva 12 horas después en la morgue del hospital Perrando de Resistencia. La noticia recorrió el país y el mundo.

Entre la alegría de la vida y la bronca por la negligencia médica, Analía, su esposo y sus otros hijos ahora festejan. “Para mí fue un año que pasó rapidísimo, quizás por haber estado cargado de tantas cosas”, dice desde su casa en Fontana, una localidad vecina a la capital. La vivienda era muy precaria, pero fue reacondicionada y ampliada por el gobierno provincial. Allí prevén hacer este sábado el festejo del primer cumpleaños de la beba, según publicó diario Clarín.

Las horas a bajas temperaturas y sin atención adecuada pusieron a Luz al borde de la muerte. La niña sobrevivió, pero con secuelas graves. Tiene una actividad neurológica muy reducida, y en el último control médico se determinó que no oye y que tiene visión en un solo ojo. Además, deberán colocarle accesorios ortopédicos en sus piernas. “A mí lo que me dicen los médicos me llama la atención, porque cada día vemos que ella está más atenta a todo. Si le hablamos nos busca con la mirada; si ponemos música parece oír”, dice Analía.

Su cansancio también tiene que ver con cosas que fueron cambiando a medida que el caso de Luz perdió presencia en los medios. “Antes, cuando estaban las cámaras, la atención médica era mejor”, dice. Además, cuenta, suele tener dificultades para percibir la ayuda económica mensual que le brinda el gobierno. Le piden comprobantes de compras que no emiten los pequeños almacenes y quioscos de su localidad.

Los profesionales del Hospital Perrando que quedaron involucrados en la atención a la beba fueron sumariados pero ya todos están trabajando nuevamente. De la causa judicial abierta de oficio por el caso tampoco hay noticias. Analía analiza ahora la posibilidad de encarar una demanda.

La historia que dio la vuelta al mundo comenzó a escribirse en la mañana del martes 3 de abril del año pasado, cuando para Analía llegó el momento de alumbrar al quinto hijo de su matrimonio con Fabián Verón. Su esposo esperaba en una sala contigua. A él le dijeron que la criatura había fallecido a poco de nacer. Luego le dieron un certificado que acreditaba la defunción. Según el papel, la beba había muerto a las 10.24. A las 11 la enviaron a la morgue del hospital en una caja que guardaron adentro de la heladera.

Doce horas después, Analía le dijo a Fabián que no quería irse sin ver el rostro de la hija. Fueron a la morgue, y allí él quitó los clavos que fijaban la tapa del cajón. Analía acarició sus deditos. Sintió un quejido, vio un pequeño movimiento. La emoción les hizo perder el equilibrio. Les tocaba comenzar a vivir una historia increíble.