Analía Verón y su hija Luz Milagros.
La niña se aferró a la vida y sobrevivió. La madre, Analía Veron Boutet, afirma: “No tengo rencor con los médicos, pero sí creo que tendrían que dar la cara y dar explicaciones a la sociedad”.
Luz Milagros nació con 6 meses de gestación el 3 de abril del 2012, en el hospital de Resistencia Julio Perrando, en la provincia del Chaco. Y al momento de nacer la niña, según los médicos, no mostraba ningún signo de vida.
La madre menciona que “los médicos nunca se acercaron, porque saben que hicieron las cosas mal”, ella misma pudo visualizar en la morgue el cuerpo escarchado de la beba recién nacida, donde la temperatura es de “0 grado”, lugar en el que pasó las primeras 12 horas de vida de la niña.
Debido a que la madre pidió que por favor la dejaran ver, para sacarle solamente una foto y despedirse de ella, pudo en ese momento, darse cuenta con asombro de que su hija estaba viva.
En estos momentos la Luz Milagros está pesando alrededor de 5 kilos y se recupera favorablemente, ya pudo dejar el respirador artificial y también está siendo atendida personalmente en la su casa de barrio Güemes de Resistencia.
La familia ha realizado consultas a especialistas orientales sobre el tratamiento con células madre en China para su recuperación y para poder tener mejores resultados en la rehabilitación de Luz Milagros.
Estas prácticas, no obstante, son rechazadas por el Incucai, organismo nacional a cargo de regular los procedimientos experimentales con células madre, así como por la comunidad médica y científica. Advierten: Son experimentales, implican riesgos para la salud y su eficacia no está comprobada.
Los médicos chinos le sugieren que podrán tratarla después de que tenga dos años. Recordemos que este tipo de tratamiento (células madre) generalmente son para personas que sufren algún tipo de parálisis, orgánico, corporal o cerebral.
En estos últimos días han recibido vía mail de China la noticia de que están evaluando la posibilidad de examinarla antes y de esta manera acelerar el tratamiento y su recuperación, lo que trajo esperanza y alegría a toda la familia.