Cosa seria: sordos ruidos oír se dejan

Roberto Pérez y su columna "Cosa seria": cuando la realidad te toma el pelo (y viceversa). Leela y dejá tu opinión, además de compartirla en las redes.

Foto: web
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Primero fue Darín, pero no me importó porque si ese es el mejor actor argentino, yo soy el Conde Dracula; además, eso de preguntarse por...upppsss...bah, por el patrimonio presidencial y encima en una revista de La Nación no puede ser gratis para nadie, él se lo buscó. Después fue Campanella, y tampoco me importó porque hace unas películas deleznables (por mucho Oscar que le eches) y es un tipo con alarmante tendencia a querer pasarse de gracioso siendo que tiene menos carisma que De la Rua empachado de Lexotanil. Luego fue Suar, y me importó menos aún porque es un mercader a sueldo de los peores enemigos del gobierno y por lo tanto mal puede decir algo mínimamente objetivo; además, de su enorme producción solo puede rescatarse dos ciclos realmente rupturistas y originales: “Vulnerables” y “El Puntero”; lo demás es autoafano y la más burda repetición. A continuación fue Miguel Del Sel, y no se me movió un pelo porque se trata de un deslenguado profesional que todavía no entiende que no es lo mismo carajear a los políticos desde un escenario mientras le toca el culo a una vedetonga que ser hoy uno más entre esos que ayer carajeaba; lo que es para la política, lo cortaron verde. Pero ahora van por Enrique Pinti, y ahí sí que me broto.

Ese enorme actor, escritor y charlista desmenuzador de la realidad nacional y todos los anteriormente nombrados pueden decir lo que se les chifle cuando se les cante sobre quien les de la gana, dado que estamos en democracia y punto. Queda claro y lo  remarco porque en este íspa siempre hay que andar repitiendo hasta lo más obvio. No es eso lo que nos ocupará hoy, sino las reacciones a lo que dijeron (o les hicieron decir), totalmente desorbitadas. Veamos; tanto Darín como Suar y todos los otros opinaron y/o cuestionaron según lo que son fuera sus respectivas profesiones: gente que por el mero hecho de trabajar y pagar impuestos en este país pueden dar sus impresiones personales sobre todo lo que suceda en el suelo patrio, como cualquiera de nosotros. Hasta ahí vamos bien.

Pero creo muy humildemente que con Pinti el asunto no puede ser igual. Desde Tato Bores nadie ha desculado el devenir argentino como él, a fuerza de agudeza, capacidad de observación y sensibilidad, siempre hablando en el lenguaje del argento promedio: 51 por ciento de puteadas. O sea, con la mitad más uno de vocablos de esos que la Real Academia nunca incluiría en sus cánones. Pero resulta que es del mismo estilo que uno usa o por lo menos escucha en cualquier parte, sobre todo cuando lo que pasa en su entorno lo excede y lo saca de quicio. Pinti lleva varias décadas así, y aunque hoy esté haciendo teatro “serio” y se haya alejado de los incendiarios monólogos teatrales onda “Salsa Criolla” no ha perdido ese raro “Fuego sagrado” de mandar alta fruta contra todos los que se le planten delante siempre y cuando sean poderosos. Además, lo hace desde arriba o desde abajo de los escenarios indistintamente. Por eso lo digo: ciertos “discursos” y “relatos” tanto oficialistas como opositores han tratado de meter al gordo verborrágico en la misma bolsa con los otros, y los medios de una u otra trinchera quisieron interpretar sus palabras como denuestos o beneplácitos hacia gobernantes varios. Y no es eso, amigos. Mucho me temo que esta vez la perrada mediática tendrá un hueso más duro de roer que lo habitual, porque no creo que a Pinti lo corran con la vaina, o con una cartita presidencial, y seguro no se le “helará la sangre” como al ridículo de Suar.

En fin; allá ellos. Y aquí nosotros, que como frecuentemente hacemos vamos a ofrecerles una primicia exclusiva, producto de las malas artes del fisgoneo y la indiscreción que utilizamos frecuente e impunemente. Se trata de las abortadas declaraciones de famosos varios sobre el gobierno y su importancia en la historia, que fueron rescatadas de tachos de basura diversos ya que sus autores las habían anotado para lanzarlas a los cuatro vientos mediáticos y después arrugaron como gusano que va a frenar. Es una pena, porque con la mitad de esto, los amigos de “6,7,8” hubieran vivido un año. Veamos:

NAZARENA VELEZ: “Mi ex marido es un trucho, odio a Florencia de la V. y Carlos paz me tiene podrida, casi tanto como ese peinadito de Amado Boudou, que se quiere hacer el pendex copado y roquero con novia glamorosa pero no da ni para aprendiz de payaso”.

MARCELO TINELLI: “En 2013 mi programa volverá a tener imitadores de políticos, porque en 2009 rindió muy bien. Además, es año electoral y hay que aprovechar la coyuntura. No creo que haya alguien imitando a Cristina, porque a los que podían hacerlo les da miedo que ELLA se cabree y les mande escrachadores de La Campora o Kolina  y que les revienten el auto o la casa, o que chumbe a la AFIP, además de no poder trabajar nunca más en una película bancada por el INCAA ni en Canal 7, porque eso es lo que pasa, que le vamos a hacer...”.

ALBERTO CORMILLOT: “Mis próximos proyectos laborales estarán enfocados a la investigación sobre los hábitos nutricionales de las clase política argentina. Por ejemplo, quienes son los que debieron comerse sapos habitualmente, como el que se va a comer el gobierno en las próximas elecciones cuando del famoso 54% no les queden ni las migas gracias a que son unos chantas inoperantes, empezando por ya saben quien...no me pidan que la nombre porque no quiero tener que exiliarme.”

MARIO PERGOLINI: “Ahora laburo para Spolski y Garfunkel, amigos del gobierno, pero yo tengo plena libertad para decir lo que se me antoje. Es que sigo siendo el mismo transgresor de siempre, solo que adaptado a los nuevos tiempos, siempre pendiente de las señales que te manda la...bueno, no sé quien, pero siempre hay señales por ahí. Por ejemplo, el otro día dije que no me gustá como ELLA mete palabras en ingles en sus twitts, y cuando salgo de la radio y busco mi camioneta para irme a casa, veo que le robaron las cuatro ruedas, y con un clavo oxidado le habían escrito en el capot 'Cuidado con los que decís, estúpido, o te vamos a reventar'. No le dí mucha importancia, ni se me ocurrió relacionarlo con lo que dije...Es una manifestación más de esta sensación de inseguridad, o por lo menos eso me dijeron que dijera...”.

ALEJANDRO SANZ: “Yo una vez dije que Chávez no me gustaba ni un tantito así y después no me dejaban entrar a Venezuela. Ahora tengo que ir a la Argentina y no cometeré el mismo error. Ni se me va a ocurrir decir que esa Presidente que tienen es soberbia, corrupta y demagogica. Es más, ya mismo dejaré de pensar eso, como me lo aconsejó mi representante, a ver si todavía se me escapa y lo digo en cualquier entrevista en la que me den pie para hacerlo, como me pasa siempre. Y debo cuidar a ese país porque allí está la mayor parte de mis fans; es que ahí la cosecha de gilipollas nunca termina.” 

Dejando de lado todas estas tonteras, hay que reiterar que la cosa viene muy revuelta, cargada de sospechas para todos y todas, y dejando un aura como de “aprietes”, represalias o patoteadas que en realidad no existen, pero con el mero hecho de sugerirlas o insinuar que se les teme alcanza y sobra para enrarecer el clima, como si hiciera falta. Pero bueno, esta lógica de la “Epopeya” permanente solo funciona con tracción a “enemiguismo”, porque ese es su combustible principal. Ojalá pronto se les pase a todos, pero no creo, y menos en un año electoral. En fin, será hasta la próxima, y que descansen.

Tw: @robertomagno2