Dady Brieva: "Nunca jugué a lo que no sé jugar"

El actor brindó una entrevista a MDZ Radio donde habló de todo: su trabajo en los medios, su próxima película, la actualidad de la política, su papel como periodista y recordó algunas anécdotas imperdibles.

Dady Brieva brindó una entrevista a "Hacete Cargo", el programa de las tardes de MDZ Radio que conduce Marcelo Sisso junto a Gonzalo Arroyo. El animador habló de su papel en los medios, su próxima película, la actualidad de la política, su papel como periodista y recordó algunas anécdotas imperdibles. 

Te hemos visto en varias versiones. Estás ahora con "Dady Man" en versión radio, TV y también teatro. ¿Siempre has sido de trabajar mucho, más allá de cuando la necesidad lo mandaba?

- Estoy en AM 1190 de lunes a viernes de 9 a 13 horas, de 21 a 22.30 hago CN23 y los fines de semana, teatro. Yo si no es por cansancio físico no me canso del trabajo en sí. Lo disfruto mucho, sí me canso es porque ya estoy viejo, pero la paso bien trabajando.

Los tres ciclos tienen diferencias, a partir de los formatos. ¿Te ha costado acomodarte a alguno de los lenguajes en particular?

- No, en la radio soy un bastonero de energía de la segunda mañana que necesita buena música, información y entretenimiento. Pero de la información dura y de lo periodístico se encargan los periodistas que tengo en los paneles, tanto en la radio como en la TV, donde tengo gente que sabe mucho. Yo no sé nada, sólo le doy los pases, hago preguntas de sentido común, pero no sé qué es la re pregunta, ni coyuntura y temas de agenda, esos lenguajes que usan los periodistas. Nunca jugué a lo que no sé jugar. Yo trato de entretener y de que todo fluya.

Te hemos escuchado conversar con tipos complejos de sacarles buenas declaraciones, como por ejemplo con Aníbal Fernández. Se nota un trato que da sensación de que vos lográs algo que los periodistas más armados no logran.

- Lo que pasa es que ellos saben que yo no voy por nada. Por ahí hay periodistas que lo quieren hacer pisar el palito, pero no es esa mi intención. Yo sólo quiero charlar, a veces de temas que creo que les interesan a mi mamá y a mi tía Elvira. Por ejemplo hablé con el embajador del Vaticano y me interesó preguntarle si el Papa tomaba vitamina, un periodista preguntaría si Scioli es el candidato del Papa y yo le pregunté qué hace con toda la cantidad de camisetas que le regalan. Mis preguntas no son envenenadas.


Pensemos también en la entrevista que le hiciste a la presidenta en Radio Mitre.

- Sí, ahí me pasó lo mismo. Ella quería hablar solo conmigo, pero yo por respeto a mis compañeros de la mesa, cuando me dicen que quieren hablar conmigo pero no con mis compañeros, rechazo esas entrevistas. En esa nota, pidió que un par de preguntas se las haga Ernesto Tenembau.

En este sentido siempre pienso en mi frase de cabecera: "lo peor que hay es simular un pedo". Yo nunca oculté mi peronismo, la gente lo sabe. Yo me estaba divorciando cuando entrevisté a la presidenta y tenía problemas con mis hijos adolescentes, entonces lo primero que se me ocurrió preguntarle era cómo criar hijos teniendo poder, sabemos que se les arma quilombo, porque se crían solos, atienden dos teléfonos… Entonces, se me ocurrió preguntar eso, cómo hace una mina como Cristina para que no se desborden los hijos y por ahí encaré la nota. Recordemos que era la época de Antonini Wilson, me cuestionaron por qué no le pregunté por eso. Que le pregunte eso otro, yo no quiero quedar bien con mis compañeros periodistas con las preguntas.

 Hoy me interesa más un partido de Temperley-Godoy Cruz que ver un debate político.

Recordanos la anécdota de 1998 cuando entrevistaste a De La Rúa, que estaba en plena campaña política.

- ¡Ah! ¡Si! Estaban haciendo la campaña, los chicos le preguntaron a De La Rúa a qué jugaba cuando era chico y el dijo: "De cazador y labrador". Los chicos quedaron perplejos y yo pensaba: "¡Que juego de mierda! Aburrido hasta para jugar era De la Rúa".

Cuando lo presenté, tuve la sensación de que me estaba mirando mi viejo y si no decía algo creo que vomitaba o me agarraba un cáncer, así que dije: "Que buen momento para gritar Viva Perón". Se desesperaron todos los monjes blancos que estaban atrás, los lacayos que manejan la prensa, que son más papistas que el Papa y yo dije: "Bueno, era un chiste, después de entrevistarlo a usted me voy a tener que manguerear de tanto radicalismo". Él medio se sonrió, pero bueno, si yo no lo decía sentía que me moría.

Tampoco es mi intención maltratar a nadie, los que tenemos claro que la vida pasa por afuera del laburo de uno, somos los que no nos comemos la masita del éxito y de esa boludez. La vida está afuera, en lo que te hace feliz fuera del trabajo. Hasta que no descubramos la vacuna contra el SIDA, ni tú tarea ni la mía son tan elocuentes como para que quede marcado en la historia del mundo.

A veces los medios de comunicación crea una ilusión que algunos personajes terminan creyéndose el personaje que impostan. En algún momento debe ser complejo trabajar el tema del éxito, uno se puede ir de foco.

Yo lo he aprendido. Los MIDACHI hemos pagado un precio, no casualmente los cuatro estamos divorciados, creo que lo pagamos quienes le dedicamos mucho tiempo a este laburo. Pero creo que la vida se trata de eso, algunos la aprenden, otro no. Yo he tenido claro que lo importante es tener plata suficiente como para no andar arrastrándote como un felpudo, tocando puertas, hacer lo que te hace feliz y que tu familia tenga salud.

Ustedes tienen de ejemplo Zaldivar, un tipo que no se vino a Buenos Aires para ser quien es, lo logró desde Mendoza, que estudió, que es feliz operando, que tiene su platita, su familia y la vida le pasa por hacer lo que le gusta. Digo, hay ejemplos de esto en todo el país.

Hay muchos famosos en la política hoy. ¿Cómo ves vos la política general en Argentina?

- Hoy la política en general es un titular amplio como para explicarlo por teléfono, pero está como la mayoría de las cosas hoy por hoy, barateada. Igual está la TV, el mundo del fútbol y los afectos. Tengo la sensación de que se ha nivelado para abajo.

La preparación filosófica de los anteriores políticas dista mucho de lo que hoy podría ser un debate de los candidatos a presidente. Hoy me interesa más un partido de Temperley-Godoy Cruz que ver un debate.

En ese sentido, veo que no se ha nivelado para arriba. Como también en mi oficio, ya no creo de hecho que haya capos cómicos. Da la sensación de que no hacen falta títulos para desarrollar tal o cual oficio. El paddle ha hecho que cualquiera juegue al tenis, Tinelli que cualquiera pueda bailar, Menem que cualquiera pueda participar en política, Gran Hermano que cualquiera pueda salir en TV. 

¿Sos celoso con tu mujer?

- Sí, porque soy inseguro. Pero mi mujer ha tenido un perfil muy bajo, te podría dar 10 ejemplos de mujeres "de" que han participados 100 veces más de lo que ha participado mi mujer. Ella podría haber sacado más ventaja de ser mi mujer, aparte de ser un talento, de haber bailado desde los 8 años en el Colón. Ella es más preparada que yo técnicamente, pero podría haber sacado ventaja y haber sido jefa de Coach o conducir un programa y ella para nada, toda la vida fue Coach de minas que han tenido menos participación que ella y se la ha bancado como una empleadita que labura para pagar su alquiler. Me enamora, no es ninguna pelotuda, es mucho más inteligente que yo y me da orgullo y satisfacción estar con ella. Si tengo celos, es porque soy un pelotudo, no porque ella esté usufructuando un lugar para sacar ventaja.

¿Es necesario para enamorarte admirarla?

- Yo dije una vez: "si llego a faltar en este mundo, no se la pierdan, porque la recomiendo". Ella es turra con los turros, princesa con los príncipes, tiene un sentido de la ubicación bárbaro. Tener una mujer linda con tetas hechas no es mi ideal, no podría estar enamorado de ella si no la admirara.

¿Qué proyectos tenés para volver a la TV en la ficción?

- En la ficción ninguno. Hay un par de proyectos, uno no te lo puedo decir, y el otro es una película, además de seguir con la TV y la radio el año próximo. Me entusiasma la posibilidad de trabajar con mi mujer y mis hijos en un "Dady Man 2" y salir con ellos tipo cirquito. Hice una película con Oscar Martínez, que se llama "Ciudadano Ilustre", que viene con fuerza y dará mucho de qué hablar.

Trabajo siempre me ha sobrado, por suerte y lo más interesante es que si los proyectos son buenos, es más interesante que el trabajo. 

Escuchá la entrevista completa, acá: