Durante su primera aparición en público, el cardenal Jorge Bergoglio limitó su alocución al comienzo de la Cuaresma y les pidió a los fieles católicos que se animen a "estrenar un corazón nuevo".
De esta manera, el religioso no sólo esquivó el tema de la renuncia de Benedicto XVI a su cargo como máximo líder de la Iglesia Católica, sino también sobre la sucesión papal en la que él figura como potencial candidato al puesto de Joseph Ratzinger, informó el portal Infobae.
El arzobispo bonaerense se refirió al Miércoles de Ceniza como una fecha para vivir "como verdaderos creyentes e hijos de Dios" y animó a los feligreses en la catedral porteña a empezar "un camino de reconversión" para reconciliarse con Dios.
Luego del discurso, el arzobispo porteño impuso el rito de las cenizas a los fieles congregados en la catedral metropolitana.
En su momento, Jorge Bergoglio calificó la renuncia de Benedicto XVI como un gesto "revolucionario" que indica un "cambio en 600 años de historia" en el catolicismo. Pero hasta el momento, el cardenal evita referirse a su posición dentro de la elección del nuevo pontífice, que se llevará a cabo entre el 15 y el 20 de marzo.