La protesta policial se extendió a varias provincias

En San Juan hubo saqueos y el jefe del Ejecutivo pidió gendarmes a la Casa Rosada. En Catamarca, efectivos ocuparon la Casa de Gobierno de esa provincia, con incidentes y heridos. En Neuquén tomaron la jefatura policial y en Río Negro, tras una protesta, acordaron con el gobierno.

Foto: Telam
Foto: Telam

La crisis policial en Córdoba de esta semana, que desató un inédito oleaje de vandalismo, se contagió a otras provincias, en las que hubo duras protestas de efectivos, enfrentamientos de esta fuerza con Gendarmería y hasta saqueos convocados por las redes sociales.

Violentos saqueos de comercios seprodujeron durante la jornada de hoy en distintos puntos de la provincia de San Juan, entre ellos la ciudad capital y Rawson, por lo que el vicegobernador Sergio Uñac pidió al Gobierno nacional el envío de la Gedarmería.

Mediante el uso de la cadena provincial, Uñac, a cargo del Ejecutivo provincial por la convalecencia de José Luis Gioja, pidió el envío de gendarmes para reforzar la seguridad y expresó que los saqueos fueron convocados por las redes sociales y "con el único fin de alterar el orden público".

Unos 250 sujetos saquearon los supermercados Átomo y Changomás, en la localidad de Rawson. Unos 40, al menos, armados de palos, sembraron miedo en la peatonal sanjuanina, intentando romper la vidriera de locales para asaltarlos: tal fue el caso de un negocio de ropa deportiva situada en la calle Mendoza, entre Santa Fe y Córdoba, de San Juan.

Todo comenzó cuando a las 14 comenzó a circular en las redes sociales que la policía se iba a acuartelar en el Comando Radioeléctrico de San Juan, algo que finalmente sucedió pasadas las 21. Esto llevó a que a última hora de la tarde los comerciantes decidieran cerrar los negocios para que poco tiempo después comenzara el raid delictivo por los comercios.

Según una fuente consultada por MDZ, agrupaciones piqueteras y militantes del Polo Obrero (la rama piquetera del Partido Obrero, que apoya al Frente de la Izquiera y de los Trabajadores) fueron los que movilizaron a los saqueadores.

Lo ocurrido en San Juan, inéditamente, no tuvo ampla repercusión en la prensa porteña, como sí lo fue lo ocurrido en Catamarca.

La Casa de Gobierno de esa provincia fue este viernes el escenario de violentos incidentes con la policía provincial, que dejaron varios heridos por balas de goma, luego de que un centenar de efectivos de la fuerza tomara el edificio en reclamo de mejoras salariales y fuera desalojado por la Prefectura Naval. Y hasta impidieron la salida de la gobernadora Corpacci.

En medio de la protesta salarial, los uniformados impidieron la salida de la gobernadora, Lucía Corpacci, quien horas antes había solicitado a la Nación la presencia de la fuerza nacional por temor a un acuartelamiento, por lo cual la Casa Rosada envió a 200 gendarmes.

Por la noche, los efectivos de la Policía analizaban una tercera propuesta del gobierno catamarqueño, que consistía en un aumento que llevaría a 8.100 pesos al básico para un agente y hasta 12.300, según la categoría, a partir del 1 de enero próximo.

Además, se ofrecerían 1.000 pesos extras a los uniformados en el aguinaldo y otra suma similar en abril de 2014, para cubrir los gastos de los uniformes: actualmente, el sueldo mínimo de un agente es de 4.300 pesos.

Por su parte, la gobernadora afirmó por la noche que tenía "la mejor voluntad de acordar", pero aclaró que era "imposible ofrecermás plata", luego de que el Ejecutivo de esa provincia realizara el nuevo ofrecimiento.

En Neuquén, un grupo de policías realizó una marcha por el centro de la capital para reclamar un incremento salarial que lleve el básico a 12 mil pesos (lo que significaría incrementos de hasta el 50% en sus salarios) y unas 500 personas tomaron la Jefatura de la Policía.

Los efectivos indicaron que pretendían una rápida respuesta al pedido, por lo que anunciaron que se quedarían por tiempo indeterminado en la sede policial, mientras representantes de la fuerza y funcionarios provinciales continuaban con las negociaciones en la Casa de Gobierno para destrabar el conflicto.

El subsecretario de Seguridad Pública y Participación Ciudadana de la Provincia, Gustavo Pereyra, aseguró que la policía "está trabajando" y reconoció que se produjo un intento de saqueo en un hipermercado, aunque aclaró que la Policía actuó rápidamente y se solucionó el problema.

"Si lo que querían era instalar el tema, está instalada", señaló el ministro de Coordinación de Gabinete y Seguridad, Gabriel Gastaminza, en referencia a las protestas que se llevaron a cabo tanto en la capital provincial como en Chos Malal, Junín de los Andes y Zapala, donde los comerciantes cerraron sus locales por temor a posibles saqueadores.

Mientras tanto, en Río Negro hubo una protesta de personal policial en la ciudad de Cipolletti, lo que motivó que los comerciantes de la zona norte bajaran las persianas, aunque por la tarde finalmente hubo un acuerdo por mejoras salariales y el pago en término de las sumas por servicios adicionales, informo la prensa local.

Al respecto, el comisario de la regional quinta, Néstor Bobadilla, aseguró que se trataba de efectivos que estaban "de franco", por lo que "no entorpecieron el normal desenvolvimiento del servicio", y que no se trató de un acuartelamiento porque "no tomaron ninguna unidad".
  
Sin embargo, el abogado de los efectivos rionegrinos, Gustavo Lucero, manifestó que al "reclamo pacífico" se había sumado personal de Bariloche y de General Roca, por lo que el conflicto se había "provincializado", aunque aclaró que no se había afectado el servicio.

Este jueves, la Policía provincial había evitado además el saqueo de un supermercado mayorista en la ciudad de Bariloche, donde hace un año se registraron violentos saqueos, y durante el operativo detuvieron a dos personas.

La situación se repitió en La Rioja, donde la policía amenazó con acuartelarse y durante la noche de este jueves se produjeron algunos "robos, saqueos y destrozos, por los que hubo 15 detenidos, en su mayoría menores de edad", precisó el comisario Néstor Andrada al diario El Independiente.

Sin embargo, este miércoles por la mañana, tras movilizarse hacia la plaza principal de la capital riojana, la fuerza llegó a un acuerdo salarial con el gobierno de Luis Beder Herrera y los efectivos recibieron un aumento de unos 3 mil pesos.

A pesar del rápido acuerdo al que arribaron, el gobernador se mostró molesto por la protesta, ya que -sostuvo- "los policías tienen una escala de jerarquía bien marcada" y deslizó que habrá cambios en la fuerza.

Asimismo, se refirió a "los policías gordos, que andan con las panzas así" y aseguró que "no van a ascender más" y agregó: "Voy a sacar un decreto sobre eso. Ahora van a saber".