¿La obesidad puede alterar el gusto?

La obesidad directamente relacionada con el apetito y el sentido del gusto. Este vínculo es tan complicado que los científicos han comenzado a estudiar el papel del gusto en las personas con sobrepeso.

Foto: Web
Foto: Web

En la Universidad de Buffalo, Estados Unidos, la profesora de ciencias biológicas Kathryn Medler descubrió -junto a su equipo de investigadores- que las células de la lengua que se encargan de detectar el sabor dulce pueden cambiar con la obesidad.

En la investigación publicada en la revista PLoS One, fue realizada con ratones y los biólogos descubrieron que el sobrepeso severo deteriora la capacidad de diferenciar lo dulce y lo amargo.

Los roedores gordos tenían menos células del gusto que respondían al estímulo de lo dulce. Algo que no sucedió con los otros sabores básicos: salado, ácido y umami.

Hasta ahora los estudios se han enfocado en analizar las distintas áreas en el cerebro que controlan el apetito y hacen que uno quiera comer, así como en los cambios hormonales de una persona obesa, destacó el informe.

"Y lo que descubrimos fue que no responden tan bien y que, cuando lo hacen, las señales que mandan no son tan fuertes como las que se enviarían en un ratón normal", le explica a BBC Mundo.

Medler destacó: "Si logramos manipular esas células para que funcionen como las normales, entonces podremos controlar y cambiar la tendencia de las personas a comer de más".

Los expertos ahora deben realizar más pruebas para determinar si es la dieta lo que cambia las células de la lengua o es el sobrepeso.

Por su parte, el especialista en nutrición Rubén Bravo, del Instituto Médico Europeo de la Obesidad, considera que el estudio da más sentido al trabajo que ellos vienen realizando.

"Llevamos varios años haciendo estudios en pacientes obesos, y la gran mayoría tiene un gusto por lo dulce disminuido, con lo cual necesitan más cantidad para poder regular su equilibrio emocional y su ansiedad hacia estos dulces", le dice Bravo a BBC Mundo.

Si bien la investigación está en una fase muy temprana, sus primeros resultados refuerzan su planteamiento de diseñar una dieta que por la tarde ofrezca dulces más saludables que un caramelo, chocolates o productos de pastelería industrial.

"Nosotros utilizamos el chocolate negro 0% o dulces y postres de bajas calorías", agrega. De esta manera controlan la ansiedad de los pacientes.