El fiscal federal Federico Delgado denunció y pidió investigar la venta de todo tipo de drogas en la fiesta electrónica Creamfields, que tuvo lugar el pasado 9 de noviembre en Costanera Sur, y reclamó que se identifique a los "dealers" que comercializan esa sustancia también en otros eventos similares.
Delgado inició una investigación preliminar a raíz de las sospechas sobre que varios dealers aprovechaban la realización de fiestas electrónicas para vender sustancias entre los concurrentes.
Una de ellas fue Creamfiedls, donde por orden del fiscal agentes encubiertos de Prefectura se presentaron en el lugar para realizar tareas de inteligencia que arrojaron como resultado la identificación de algunas personas a cargo de la venta de drogas y que conocieron por dichos de terceros.
Delgado, al tomar conocimiento de dichas actividades, había pedido a Prefectura realizar un trabajo previo de inteligencia, por medio de las redes sociales y cadenas de mails de los que podría surgir esa actividad, pero finalmente fue el "boca a boca" lo que determinó la identificación de al menos tres sospechosos.
Las tareas de inteligencia pedidas por el fiscal también arrojaron que los sospechados frecuentaban fiestas similares y que en esos lugares aprovechaban para comercializar sobre todo éxtasis.
En paralelo, el fiscal Delgado, en un oficio a la Procuradora General, Alejandra Gils Carbó, se quejó porque la Prefectura dijo ampliar el objeto de la investigación sobre posteriores fiestas electrónicas en donde se habrían advertido venta de sustancias.
"Si bien resultan de interés los nuevos datos aportados por los agentes policiales, lo cierto es que nos resulta de gravedad que se haya pretendido introducirlas a una orden de investigación previa y determinada que claramente excluía la novedad.
Fundamentalmente, porque como fuerza de seguridad podrían haber puesto en conocimiento ésta circunstancia como un hecho nuevo del que tomaron conocimiento en función de la prevención que les corresponde", sostuvo Delgado en el oficio.