Ayer nomás, el grupo Clarín planteó una división puntual de su holding en seis unidades independientes cuyos titulares "serán definidos a medida que avance el proceso de adecuación".
El comunicado explicó la "densidad" empresaria y comunicacional de cada una de ellos y permite especular con las intenciones detrás del conglomerado empresario: conservar sus canales de TV y radio de mayor penetración y rating para salvar su influencia pública, y reducir al mínimo la partición de Cablevisión-Fibertel, para conservar la principal fuente de sus recursos.
Para lograra su objetivo, Clarín estaría dispuesto a desprenderse de medios de comunicación en el interior del país y, al parecer, a dejar de cotizar en la bolsa o tratar de "ajustar" el free float en alguna de las futuras nuevas empresas.
Ahí es donde aparece la sombra de Mendoza, ya que de los seis "miniclarines" —como se ha denominado a las unidades ofrecidas por el grupo—, en el primero se habla de conservar medios clave: los canales 13 de Capital y 12 de Córdoba, y las emisoras de radio AM y FM en esas ciudades y en nuestra provincia.
En la sexta unidad ocurre algo similar ya que Clarín intentará quedarse con el canal 7 de Bahía Blanca y una participación minoritaria en Canal 9 de Mendoza.
Toda una apuesta, aunque aún falta que responda la Afsca, a cargo de Martín Sabbatella. Tiene 120 días para hacerlo. Toda una eternidad.
La adecuación de Clarín también se dirime en Mendoza
El plan de adecuación voluntaria propuesto ayer por el Grupo Clarín también tiene que ver con la provincia de Mendoza, ya que el holding planteó ayer su participación en bienes en la provincia.