Un salame considerado "light" porque posee un 50 por ciento menos de grasa que el tradicional, pero mantiene su sabor, se promociona desde la localidad cordobesa de Colonia Caroya, una de las capitales de este producto, informa NA.
Ahora, una familia productora creó un salame destinado a las personas que quieren comer con menos grasa o tienen problemas de colesterol, aunque el producto igual tiene un gran contenido grasoso.
"Se nos ocurrió en una de las fiestas tradicionales de nuestro pueblo, hace ya tres años, cuando vimos cómo la gente le sacaba los cubitos de grasa al salame antes de comerlo", expresó Claudia Visintín.
Esta productora es una de las dueñas de "Sabores de Caroya", la empresa que comenzó a producir el producto para testearlo entre allegados y clientes habituales, según consignó un matutino porteño.
"Comenzamos produciendo poquitos kilos, y de a poco lo metimos en el negocio. La inquietud era que no perdiera la esencia del sabor de nuestro salame típico", dijo la creadora.