El caso de dopaje de Lance Armstrong impactó al mundo y puso en duda todos los controles que hacen las autoridades del deporte. Sin duda el ciclista no es el primero que lo hace y tampoco será el último, pero a propósito de esta situación surgieron algunas situaciones curiosas relacionadas con esta práctica.
Según publica el portal Live Science y reproduce Pijama Surf, en la naturaleza es una situación que también se dan en alguna especies:
Mirá los animales que se "dopan" para mejorar su rendimiento o tienen adicciones:
-En Centroamérica y Sudamérica es conocida la afición del jaguar por las hojas de la Banisteriopsis caapi, la liana que se usa para preparar el brebaje de la ayahuasca. Esta planta contiene en su composición un químico psicoactivo que al parecer los jaguares utilizan conscientemente para incrementar su percepción sensorial y, con esta, sus habilidades de caza.
-Los caballos se cuentan entre los animales más nobles del imaginario natural, pero algunos sufren de "locoísmo", derivada de su consumo sostenido de plantas ricas en swainsonina como el astrágalo, las Oxytropis o la propia Swainsona, que se encuentran sobre todo en Norteamérica y específicamente en Estados Unidos.
-Los murciélagos, cuando encuentran una buena cantidad de azúcares frutales fermentado hasta el grado de convertirse en inesperadas bebidas alcohólicas, pero -según estudios- la ebriedad no afecta en modo alguno sus habilidades de vuelo.
-La musaraña posee una amplia tolerancia al consumo de alcohol. La especie Ptilocercus lowii, musaraña arborícola de cola plumosa, natural de Malasia y otras regiones del sudeste asiático, acotumbra beber el néctar fermentado de la palmera de donde se obtiene el vino de palma.
-El caso del lori de cuello rojo (una subespecie del lori arco iris, de la familia de los Psittacidae y natural de Australia), también han aprendido, adoptado o desarrollado el gusto por la bebida, al grado de que sus ejemplares pasan una buena parte del año, más o menos de junio a noviembre, totalmente ahogados en alcohol y cayéndose de los árboles por lo borrachos que se encuentran.