Holly es una gatita que tiene cuatro años, es una gatita que vivía con Jack de 70 años y Bonnie de 63, un matrimonio que en noviembre viajó de Palm Beach a Daytona con su mascota. Allí durante un espectáculo con fuegos artificiales, el animalito escapó asustado y se perdió.
Pese a que sus dueños la buscaron, imprimieron volantes con su foto y hasta denunciaron su pérdida, no lograron dar con el animalito y volvieron a casa.
En la víspera de Año Nuevo una gatita exhausta se desplomó en el patio de una mujer que vive a 20 cuadras de los jubilados que aun estaban triste por la pérdida de su compañera. Holly estaba escuálida, deshidratada y con sus uñas gastadas, había atravesado 320 kilómetros para regresar a casa, pero el cansancio la había dominado a pocos metros de su casa. "Casi no podía caminar", dijo la mujer que la recogió.
La gata tenía un microchip que permitió confirmar que era la mascota de los Richter y así fue que, una vez recuperada, la llevaron con ellos,62 días después del desencuentro. Rápidamente, saltó a los hombros de Jack. Sus dueños, no lo podían creer. Los veterinarios, tampoco. “Todos los animales tienen sentido de orientación, pero es muy raro que los gatos encuentren el camino a casa a través de distancias largas”, afirmó Marty Becker, que fue el profesional que atendió a la mascota. “Es un milagro”, consideró.
"No tengo la menor idea de cómo pasó esto", afirmó en la misma línea el especialista en comportamiento animal Jackson Galaxy. "Cualquiera que diga que lo sabe, miente. Pero si lo encuentran, por favor díganme qué fue”, finalizó.