¿A dónde se van los gatos cuando se van de casa?

Los gatos son mascotas curiosas y aventureras que a veces deciden irse de casa por instinto o exploración, pero casi siempre saben cómo volver a su hogar.

Este comportamiento es común en muchos gatos. Foto: Shutterstock
Este comportamiento es común en muchos gatos. Foto: Shutterstock

Las personas que tienen gatos como mascotas más de una vez pueden haber pasado un susto cuando suelen desaparecer por horas o incluso días. En estos momentos es común preguntarse dónde están o que hacen. Lo cierto es que este comportamiento, tan común en los felinos, tiene explicación.

Aunque los gatos domésticos parecen muy apegados a su casa, el instinto explorador siempre los guía. Según expertos en comportamiento animal, suelen alejarse por curiosidad, por caza o para marcar territorio. En algunos casos, los machos no castrados también salen en busca de pareja.

Explorar, cazar o buscar pareja: las razones más comunes por las que un gato se va de casa.
Explorar, cazar o buscar pareja: las razones más comunes por las que un gato se va de casa. — Rodrigo D'Angelo / MDZ

¿Qué hacen los gatos durante sus escapadas?

Un estudio realizado por la Universidad de Ciencias de la Vida de Noruega, que rastreó a 92 gatos con GPS, reveló que:

  • El 80% de los gatos no se aleja más de 50 metros de su casa.

  • Algunos se aventuran hasta 300 metros, pero son casos excepcionales.

  • Prefieren zonas con vegetación, patios ajenos, galpones, techos y lugares tranquilos donde puedan esconderse.

¿Por qué vuelven como si nada?

Muchos gatos tienen una memoria espacial muy desarrollada, lo que les permite regresar a casa incluso después de varios días. Su comportamiento puede parecer indiferente, pero en realidad están siguiendo patrones de reconocimiento del entorno, olores y sonidos familiares.

Cómo evitar que se pierdan

Los especialistas aconsejan colocarles collar con identificación o microchip y mantenerlos castrados para reducir el impulso de salir. También ayuda ofrecerles estímulos dentro del hogar, como rascadores, juguetes y acceso a ventanas seguras para evitar que se aburran.

De esta forma, aunque su espirítu y deseo de salir sigan intactos, se puede mantener un equilibrio entre su naturaleza curiosa y su seguridad.

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