La consulta del médico de familia es un estupendo lugar para tomar el pulso y no solo a los pacientes, también a la sociedad. En los últimos meses el pulso se ha acelerado. Vemos más gente agobiada, angustiada, preocupada. Vemos más problemas consecuencia de la situación socioeconómica.
Por un lado hay hechos objetivos. Estamos atravesando una coyuntura de ajuste muy dura, que obliga a hacer cambios en casi todas las familias. Las más afectadas son como sabemos las que pierden sus ingresos por falta de trabajo, pero al final todos estamos afectados, recortados. Por otro lado sufrimos un bombardeo intensivo de malas noticias. Naomi Klein lo describió magistralmente hace ya algunos años con su libro La doctrina del shock. El miedo como instrumento de poder es viejo conocido.
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