Hoy como lo venimos haciendo año tras año, estamos aquí, en este espacio recuperado, hombres, mujeres, chicos, organizados de diferentes formas y en diferentes frentes. Aquí estamos Organizaciones de Derechos Humanos, Sindicales, Estudiantiles, Políticas, Culturales y Barriales.
Frecuentemente, el recuerdo del 24 de marzo de 1976, se ha vinculado con militares que tomando las armas que el pueblo les confirió para su defensa y seguridad, usurparon el poder y cometieron crímenes que avergüenzan al género humano en todo el mundo. Pero repudiar el golpe de estado, no es sólo repudiar a estos genocidas, ya que respondían a un modelo de país pensado para beneficios de muy pocos y en complacencia y colaboración con otros actores sociales, políticos, económicos y eclesiásticos. Por eso:
No hay que olvidar a los beneficiarios de la estatización de la deuda privada que contrajo el Estado, luego dispuesta a cargo del pago del pueblo. Ni a las empresas que pusieron sus instalaciones y medios para la persecución de los trabajadores, entregando listas de delegados, como son Ingenios Ledesma, Mercedes Benz, Ford, Techint, Bounge y Born, Fortabat, Acindar, Banco de Boston, City Bank, Deustche Bank y tantos otros...
No hay que olvidar tampoco a esos médicos y enfermeros al servicio de la tortura y la sustracción de niños de mujeres que habrían de desaparecer.
No hay que olvidar a los jueces, fiscales y gran número de funcionarios de la corporación judicial, que protegían y siguen protegiendo a los genocidas, como Petra, Miret, Romano (...).y además obstruyen la unificación y agilización de los juicios a estos genocidas.
Tampoco debemos olvidar a esos religiosos que aportaron activamente su consentimiento a la dictadura militar. Dándole la bendición a muchos de los genocidas. Porque a Reverberi lo estamos buscando, para que se siente en el banquillo y caiga sobre él todo el peso de la justicia... y no de la divina.
Y tampoco hay que olvidar a todos esos políticos enquistados incluso en partidos populares, que dieron el aval para que se cometieran los más aberrantes delitos de lesa humanidad.
Tampoco olvidemos a los propietarios de tantos medios de prensa oral y escrita, y sus periodistas cómplices que ayudaron a intoxicar a la mayor parte de la población con propaganda disfrazada de información.
Por esa razón, repudiamos los dispositivos culturales que aún hoy alientan la construcción de una memoria hipócrita, mendaz y cínica, tales como el museo histórico militar de san Rafael (en dependencia del ejército en Cuadro Nacional). En este museo, situado en el mismo predio donde fueron detenidos ilegalmente y torturados decenas de ciudadanos, se ignora el papel nefasto que tuvieron los usurpadores del poder en los crímenes que allí se cometieron. Por eso exigimos que todos los edificios y predios públicos o privados en donde funcionaron centros clandestinos de detención, se conviertan en lugares de memoria colectiva.
Tenemos muy claro que los dolores que nos quedan son los derechos que nos faltan.
Dolores como los que nacen…
Allí donde desaparecen a compañeros como Julio López, o Luciano Arriga;
Allí donde se dispara el maldito gatillo fácil y caen nuestros Maxi Kosteki, Dario Santillán, Carlos Fuentealba, Walter Bulacio, Graciela Acosta o Fabio Basualdo;
Allí donde hay trata de personas, esclavitud o trabajo precarizado;
Allí donde hay niños que sufran por hambre;
Allí donde las leyes permiten el saqueo de nuestros recursos naturales o que se envenene nuestro aire, nuestra tierra, nuestros ríos;
Allí donde un represor intente eludir el juicio y castigo, como el capitán represor Luis Stuhldreher.
Allí donde un hermano de nuestros pueblos originarios cae asesinado o sea salvajemente golpeado;
Allí donde un burócrata sindical contrata matones para defender sus ilícitos y asesina a mariano Ferreira;
Allí donde hay personas desaparecidas o perseguidas judicialmente por reclamar sus derechos;
Allí donde hay jóvenes sin recuperar su verdadera identidad;
Allí donde hay personas torturadas, asesinadas por su orientación sexual, su identidad de género, su color de piel, o sus ideas;
Allí donde hay trabajadores, allí donde un artista no sea reconocido como trabajador;
Si: Allí, donde nacen esos dolores estaremos unidos, fortaleciendo y participando en cada lucha, como ofrenda popular a la memoria, tributo a la verdad y homenaje a la justicia.
Sí, allí más que nunca debe estar presente una actitud de unidad en la diversidad, capaz de movilizar a la población y, consolidar los pasos dados e impedir cualquier intento de retroceso.
En tal sentido, queremos expresarnos en relación a la denominada Ley Antiterrorista. Aunque el actual gobierno nacional ha demostrado ser el máximo impulsor de políticas públicas de derechos humanos desde el retorno de la democracia, estamos convencidos de que esta ley, en manos inescrupulosa, puede ser usada por los personeros de la concentración de la riqueza y aplicada por jueces afines a sus intereses, criminalizando la legítima defensa de los derechos de los pueblos, por el sólo recurso de poner la etiqueta de “terrorista” a la resistencia contra los atropellos a la dignidad humana. Por esas razones exigimos a los representantes del pueblo la derogación de la Ley 26734.
Finalmente queremos dejar constancia, que este es nuestro homenaje a las Madres, a las Abuelas, a los hijos, a los familiares, a los exiliados y a todos los que alzaron y alzan la bandera de quienes fueron perseguidos, torturados, encarcelados o asesinados por la dictadura militar. Es nuestro homenaje a quienes señalaron con claridad la connotación ideológica de aquella década de horror. También es nuestro homenajea todos los que hoy, especialmente los jóvenes, retoman las banderas de justicia social, la libertad, y el bienestar del pueblo. A todos ellos y ellas: gracias por su compromiso.
Si somos capaces de ser dueños de nuestro propio destino, si seguimos luchando, si seguimos caminando, nuestros compañeros no habrán muerto en vano.
Ni un paso Atrás. Seguimos Luchando, Seguimos Caminando.
30.000 Compañero Desaparecidos,
Presentes, AHORA Y SIEMPRE!!!
ESPACIO MEMORIA, VERDAD Y JUSTICIA.
Asamblea Permanente por los Derechos Humanos
Filial San Rafael - Mendoza - Argentina
Mesa Directiva