Una organización que brindaba un ingreso ilegal al país a ciudadanos chinos y dominicanos, a través del río Uruguay, fue diezmada esta semana gracias a una serie de operativos comandados por Interpol Internacional y fuerzas de Argentina y Uruguay. Se detuvieron a siete personas y dieciséis indocumentados fueron trasladados a Montevideo, para ser deportados a su país de orígen.
Los detenidos son: un gendarme que trabajaba en Buenos Aires, dos taxistas (realizaban los traslados de los inmigrantes), un funcionario uruguayo de Migraciones, una mujer (esposa de uno de los taxistas) y dos ciudadanos chinos nacionalizados argentinos, líderes de la banda.
Otros tres miembros de la organización se encuentran prófugos, aunque ya se encuentran identificados.
Según Clarín, los operativos policiales se realizaron el domingo, en la zona del puente internacional General San Martín -que une Fray Bentos y Gualeguaychú-, en la costa del río Uruguay. El lunes, en tanto, Gendarmería detuvo a nueve indocumentados chinos que estaban en Gualeguaychú, sin ningún tipo de papeles, trasladados en lancha desde Uruguay.
Según informaron fuentes del caso, la organización comenzó a operar desde agosto pasado. Ingresaba al país ilegalmente a ciudadanos asiáticos y centroamericanos. Dos pistas determinaron la captura de la organización: uno, llamó mucho la atención la presencia continua de dominicanos en la ciudad de Fray Bentos. Otra, pescadores de la zona dieron la voz de alerta luego de observar que, desde hacía unos meses, una lancha rápida cruzaba el Uruguay a toda velocidad, en menos de 30 minutos, y volvía a la otra orilla de inmediato.
La justicia argentina realiza su propia investigación, dado que un gendarme argentino estaba involucrado y los cabecillas de la banda tienen nacionalidad argentina.