Hasta hace algunos años, el mate era símbolo de nacionalidad argentina, uruguaya, paraguaya o brasileña cuando mucho. En Chile, apenas si lo tomaba la gente del sur. Sin embargo hoy, el pueblo chileno reconoce que el mate se encuentra en una etapa de gran popularidad en todo el territorio.
La nutricionista chilena Daniela Ghiardo enumera las bondades del mate para los connacionales a través del portal 24 Horas, y son suficientemente atractivas como para incitar a su consumo, si es que no se ha caído en sus redes ya.
Muchos de los beneficios de esta infusión convencen aún más a quienes desean tener la mente despejada por más tiempo sin recurrir a químicos, y también a aquellas personas que buscan mantenerse lo más estilizados posible.
La nutricionista de la Clínica Las Condes sostiene que el mate se compone de fotoquímicos, y que "todas las células tienen procesos de oxidación, pero los fotoquímicos retrasan este proceso". Además, "actúa como diurético y ayuda a prevenir las infecciones urinarias y el estreñimiento".
Según la especialista, la inhibición del apetito que se le atribuye al mate, se asocia más bien a que cuando bebemos la infusión, aumentamos nuestro consumo diario de líquido, lo que ciertamente nos produce saciedad. Todas estas son buenas noticias para los tomadores de mate, por si no lo sabían, pero mejores noticias lo son para quienes recién se inician.
La capacidad de concentración y disminución del cansancio físico y mental, también se producen gracias al mate -dice Ghiardo-, por lo que se convierte en un aliado para deportistas y estudiantes. Por si fuera poco, contiene vitaminas A, B1, B2, sales minerales, magnesio, calcio y vitamina c.
En fin, que nuestros vecinos se han dado cuenta tarde pero seguro que esta infusión es más benéfica que otra cosa, y que la tuvieron al alcance de la mano desde siempre. Sin embargo, tanto y tan rápido ha progresado la inclusión de la yerba mate del otro lado de la cordillera que ya se puede encontrar en la carta de los restaurantes e incluso en la red chilena, en portales especializados como Anahí, con una información completísima sobre la infusión y testimonios de chilenos "que no pueden ya vivir sin mate".
Y para muestra de que no sólo los sureños le dan al "verde", y que su consumo se ha extendido a todas las clases sociales, ya lo dijo la colega Francisca Prieto en el portal chileno El Mercurio: "hasta hace poco era común ver a los argentinos que venían de vacaciones a Chile tomar mate a toda hora y en cualquier lugar. Pero hoy también los chilenos han adoptado la costumbre.../...un ejemplo de esto es el juez Daniel Urrutia, quien durante las audiencias del caso Tsunami sólo tomó mate".
Mientras tanto, en nuestros pagos, la Cámara de Diputados de la Nación le acaba de otorgar ayer media sanción a un proyecto para declarar el 30 de noviembre el Día Nacional del Mate, algo que podría llegar a celebrarse recién el año que viene.
Como no podía ser de otra manera, la iniciativa para hacer ley el día nacional del mate provino de la diputada misionera Julia Perié, que nació tomando teta y mate casi al mismo tiempo. Ahora sólo resta esperar que en la Cámara de Senadores hayan tantos fanáticos del mate como en la de sus colegas.
Informe: @atahualpaacosta