Han pasado casi tres meses desde que Johana Chacón desapareció. Sus compañeros se fueron de viaje de egresados pero no dejaron de extrañarla. Las marchas convocadas cuestionan la falta de compromiso de los lavallinos y el padre fue denunciado por maltratar a sus otros hijos. Entre estos y otros acontecimientos que han sacudido al pueblo, se ha instalado un miedo palpable en esa zona rural de Tres de Mayo debido a una serie de ataques cometidos contra chicas por parte de desconocidos que.
Este viernes, la comunidad de la escuela Virgen del Rosario, la principal institución del distrito ubicado a poco más de 5 kilómetros de la villa cabecera, volvió a realizar una caravana hasta la municipalidad que dirige Roberto Righi.
Lo de principal institución no es gratuito. Desde septiembre pasado, la directora -en la imagen superior- y las docentes de la escuela han sido las que han motorizado, principalmente, la búsqueda de Johana y se han puesto a la cabeza de la concientización por la trata de personas.
El miedo en el aire
Las últimas marchas cortaron la ruta 40 norte, pero pronto resultó necesario cambiar la modalidad de protesta. Silvia Minoli, la directora de la escuela a la que asistía Johana, reconoció que en esas movilizaciones le ha costado mirar hacia atrás por la escasa cantidad de gente que acompaña. Para una comunidad como la de Tres de Mayo, la desaparición de una chica de 13 años supone un acontecimiento que desborda la tranquilidad de siempre.
Eso es lo que ha quedado flotando en el ambiente. El temor de los padres por la seguridad de sus hijos.
"Uno conoce a los ladrones de acá, pero esto es otra cosa", asegura una madre, cuyos hijos son compañeros de séptimo grado de Johana.
No es una sensación. Los vecinos de Tres de Mayo han registrado varios ataques en el último tiempo cometidos contra chicas, principalmente, perpetrados por desconocidos.
Entre ellos, el robo a una adolescente que volvía de la escuela y el intento de abuso contra otra por un hombre a bordo de una moto y cubierto por un pasamontaña. A estos dos, se suma la desaparición de Soledad Olivera, ocurrida en noviembre de 2011, también denunciado por las docentes y que se reactivó ahora por la segunda desaparición.
La zona rural parece favorecer este tipo de circunstancias. De un lado a otro de la ruta, los profundos callejones hacia las fincas podrían ahogar cualquier grito de auxilio y supondrían más una ventaja que un problema para el o los atacantes. Pese a los ataques y las dos desapariciones, no se registra un incremento de presencia policial en la zona.
"Tal vez haya servido para que las familias hayan tomado recaudos a la hora de ir a la escuela", aseguró Silvia Minoli.
Una historia de violencia
No es un caso fácil de digerir para la Justicia y, salvando las distancias, recuerda al homicidio de Mayra Tarifa, por la vulnerabilidad de la víctima. La ausencia de Johana ha hecho tejer más de una alternativa. Lo primero que se pensó es que se había escapado con un chico. Pero más fuerte es la posibilidad de que la hayan asesinado en su entorno cercano. Por eso, la Justicia decidió allanar la finca de la familia donde vivía con su familia adoptiva, pero los resultados fueron nulos.
La otra posibilidad es que haya sido capturada por una red de trata de personas. La cercanía con el límite con San Juan y la laxitud de los controles en la frontera son dos ventajas que, para la gente de Tres de Mayo, no pasan desapercibidas.
"¿Usted cree que la prohibición de los prostíbulos va a mejorar esto?", me pregunta la madre en relación a la ordenanza aprobada en la municipalidad de la Capital. No deja de ojear a sus hijos que van en el fondo del colectivo que recorrerá los barrios lavallinos a puro bocinazo. "Yo creo que no. Tendría que estar controlado", aseguró a continuación. La mujer es vecina del padre de Johana, da catequesis en la parroquia de Tres de Mayo y considera que la prohibición de los cabarets sólo generaría un circuito mucho más clandestino.
Una de las presunciones de la mujer es que la chica desapareció porque su padre la quiso obligar a prostituirse.
Esto nos lleva a otra circunstancia insalvable, la relación entre Johana -y sus hermanos- con el padre biológico. La imagen de Bernardo Chacón no es la mejor entre los vecinos. Esta semana parece haber corroborado su fama de "violento" y "golpeador".
Silvia Minoli radicó este viernes la denuncia correspondiente en la oficina fiscal nº 6 de Las Heras, porque dos hermanos de Johana presentaban distintos hermatomas provocados por el hombre. Entrevistada por After Office, el programa de MDZ Radio, la hermana mayor de la chica desaparecida confirmó que ya había antecedentes de violencia perpetrada por su progenitor y registrados en la Justicia. La comunicación, curiosamente, se cortó abruptamente.
La historia de Johana es una historia de violencia. Su madre los dejó cuando eran muy niños debido a los maltratos que, aseguran, cometía su esposo. Por aquellos días, vivían en una casa precaria sobre la ruta. Ahora, sólo queda pasto seco, un potrero sin utilidad alguna. Ahora, Bernardo Chacón cuestiona por los medios de comunicación los pocos resultados que ha obtenido la investigación del fiscal especial Santiago Garay y asegura que el tutor de sus hijos, Luis Curullanca, ha sido el responsable de la muerte de Johana.
"Estamos sorprendidos por ellos", manifestó otra vecina que acompaña la escasa manifestación y no reserva un margen de incredulidad. La finca de los Curullanca queda a casi un kilómetro de la escuela Virgen del Rosario y Johana se tomaba el transporte escolar que la dejaba en el ingreso del callejón, donde todavía le quedaba caminar un buen tramo hasta su hogar.
El vacío presente
Hace dos semanas, los compañeros de séptimo grado de la escuela Virgen del Rosario lograron irse de viaje de egresados. Las posibilidades económicas -los padres no dejaron de moverse y organizaron diversas actividades para recaudar fondos- permitieron que el viaje más soñado de la escuela primaria tuviera como destino San Luis. Sin embargo, en esa semana que se supone como la coronación de todo un ciclo, había momentos que daban cuenta de la ausencia.
"Ese vacío está presente todo el tiempo", aseguró la directora. No han dejado de extrañarla.
La escuela Virgen del Rosario tiene un cartel que ha quedado de la gestión de Celso Jaque, anunciando que el edificio entraba en el plan de refuncionalización y ampliación 2011. Ese buen cartel contrasta con los dos afiches en A4 que han sido colgados en las columnas de ingreso al establecimiento, donde se pueden leer los rostros de Johana y Soledad.
En el ingreso al aula en la que asistía Johana la política ha instalado una placa conmemorativa recordando la gestión del ahora embajador en Colombia. "Más escuelas, más educación", postula un slogan.
La caravana recorre los distintos barrios a puro bocinazo. Los vecinos miran por las ventanas o dejan de martillar la casa que están levantando en barrios nuevos para observar la procesión. La poca convocatoria -unas 60 personas-, no ahorra comentarios hacia el poco compromiso de los lavallinos y se cruza con otra marcha más numerosa en la plaza departamental, que pide justicia por una muerte debido a presunta mala praxis en el microhospital de Lavalle.
"Los sentimientos van cambiando. En el primer momento fue una incertidumbre, que se convirtió en angustia y luego ímpetu en buscarla por todos los rincones", recalcó la directora de la escuela de Tres de Mayo. "El pueblo parece que no reacciona", se desilusiona a continuación.
No obstante, la falta de resultados en los casos de Johana Chacón y de Soledad Olivera ha puesto en acción a distintas voluntades en Lavalle. Los docentes de la escuela Virgen del Rosario buscan concientizar sobre la problemática de la trata de personas, el tema está instalado en las escuelas de la zona y está previsto para el 24 de noviembre un foro en el Cicles Club Lavalle.
El reclamo llegará el viernes próximo a Peatonal y San Martín, en tanto, la búsqueda de Johana Chacón no cesa, aunque involucre sentimientos desencontrados, tal como lo define la directora:
"La desaparición es una de las figuras más espantosas que hay. Cuando uno sabe que alguien murió, tiene que hacer el duelo. Pero en estas búsquedas, no se puede hacer nada. A veces te gana el desánimo y hay días en que tenemos esperanzas de que las vamos a encontrar con vida".