Primero y principal, atenti que sólo se podrá ver durante cuatro minutos y algunos segundos más, de principio a fin.
El eclipse de sol que ya está siendo anunciado en todo el mundo, se verá mañana en Mendoza a partir de las 20:10, y la mejor ubicación dentro de la provincia es en la ciudad de San Rafael.
Se trata, según los especialistas en la materia, del último eclipse de sol del presente año.
En el tiempo en que dure el fenómeno, la umbra (término conque se designa a la sombra en el ambiente de la observación espacial) no opacará la Tierra con excepción de una pequeña extensión al norte de Australia.
En Sudamérica, además de Argentina, Chile y Ecuador serán los países privilegiados para presenciar este fenómeno.
En el resto del mundo, los mejores sitios para la observación son Australia y Nueva Zelanda.
Si mañana llegaras a estar en Santiago de Chile, tené presente que en esa parte del país vecino el eclipse se verá a las 19:50.
La zona privilegiada para ver el eclipse en su máxima exposición, esta vez, es por demás complicada para la mayoría de la población, ya que se sitúa en medio del Océano Pacífico.
Durante poco más de 3 horas, la umbra del eclipse recorrerá alrededor de 14.500 kilómetros, cubriendo apenas un 0,50 por ciento de la superficie de la Tierra.
Recomendaciones para ver el eclipse
Contemplar un fenómeno como el de mañana podría perjudicar gravemente tu visión, si lo hacés de forma descuidada.
Así que primero y principal, no mires el eclipse directamente.
Tampoco lo mires con anteojos de sol, porque incluso si fueran unos buenos anteojos y tuvieran filtro UV, la radiación podría dañarte la vista.
No mires el eclipse a través de películas veladas o radiografías. No se sabe de dónde surgió la idea de que estas placas servirían como filtro pero es mentira.
Menos que menos, lo mires a través de una cámara fotográfica. Ni el visor ni los espejos ni los lentes te protegen de la radiación solar, por más indirecta que te llegue.
La forma más sencilla de contemplar un eclipse es a través de su proyección por una cámara oscura. Fácil de hacer y entretenido incluso para que los más pequeños aprendan algo últil:
Conseguí un tubo largo de cartón o armálo con cartulina. Ponéle una hoja metálica o una cartulina negra en un extremo. Luego perforálo al centro. Esta parte irá orientada al Sol. En el otro extremo, el de la proyección, colocá una cartulina blanca o similar. Allí es donde todos podrán observar el eclipse perfectamente reflejado.
El mismo truco lo podés lograr con un telescopio o con binoculares. En el último de los casos, tendrás que tapar uno de los lentes (¡ni se te ocurra intentar mirar al Sol con los binoculares! podrías sufrir gravísimas quemaduras en las retinas).