Debate MDZ: ¿Mendoza es progresista o conservadora?

Siempre se ha dicho que esta provincia es más conservadora que las del resto del país. Qué opinan los mendocinos. MDZ entrevistó a 10 personas de diferentes ámbitos laborales. Entrá a la nota y conocé su opinión.

En Twitter: @GemaGallardo

Cuando uno pide una definición de qué es ser progresista y qué es ser conservador, la respuesta más rápida es: Ser progresista es estar abierto a los cambios. Ser conservador es adaptarse al entorno conocido. Y en este sentido, los mendocinos ¿cómo somos?

Podríamos decir que desde que Mendoza es Mendoza se la ha tildado de conservadora. Algunos aseguran que los mendocinos son más cerrados porque es una característica del montañés. Otros, como los artistas nacionales, aseguran que al ser el mendocino conservador, se torna un público muy exigente. Mientras que otros aseguran que el ser conservador o progresista tiene más que ver con la carga genética y con la esencia misma de una persona que con las ideas, el entorno o la educación recibida.

En definitiva, el diccionario dice que conservadora es una "persona, partido o gobierno que es favorable a la continuidad de las estructuras vigentes y defensor de los valores tradicionales". Mientras que para progresista guarda la siguiente definición: "persona, partido o gobierno de ideas políticas y sociales avanzadas enfocadas a la mejora y adelanto de la sociedad".

Pero qué opinan los propios habitantes de Mendoza. ¿Es malo ser conservador? ¿Es bueno ser progresista? Esto fue lo que dijeron 10 personas de diferentes ambientes laborales.

Enrique Bollati (sociólogo)

La pregunta es amplia hasta para determinar los conceptos. Mendoza es conservadora pero no en el sentido de la palabra.  El conservador está vinculado a lo religioso y parte de Mendoza tiene una ética basada en las enseñanzas de los abuelos pero es laica. Sin embargo, es conservadora respecto a los vínculos familiares, al trabajo y el esfuerzo para ganarse algo. Y no es negativo ser así. Este grupo es muy cauto con los cambios y hasta hace una evaluación para ampliar un cuarto. Digamos que es un grupo poco proclive a los cambios bruscos. Hace 11 años hicimos una encuesta sobre este tema para otro medio de comunicación y te puedo asegurar que en la actualidad los resultados siguen vigente. El mendocino es conservador en lo que respecta a su vida privada, pero tiene tendencia a ser progresista en lo que respecta a la social.

Marta Reale (creativa de campañas)

Mendoza históricamente es conservadora. Las nuevas generaciones tienen mayor amplitud mental por la globalización. A través de los estudios que hemos realizados advertimos que los más jóvenes son distintos, pero esos cambios se verán dentro de cinco a 10 años. Para algunas cosas es negativo ser conservador… Por ejemplo, la provincia necesita hacer algunos cambios y no puede. Mientras que para otras cosas es bueno, como por ejemplo, seguir manteniendo la familia como institución. No todo el progresismo es bueno, es cuestión de matices. No siempre los extremos son buenos. Pero me gustaría cambiar algunas cosas de la provincia como la matriz productiva, me parece que la Constitución Provincial necesita una reforma más allá de que no estoy de acuerdo con la reelección del gobernador.

Patricia Calisaya (actriz y docente. Mendocina radicada en Buenos Aires) 

Mendoza por lo general es conservadora  por muchos factores: históricamente su idiosincrasia de pueblo grande, lo geográfico también es un determinante: la montaña. De todas maneras si hay un cambio en la gente joven pero es una minoría de personas. Además, los cambios políticos no ayudan mucho en ese crecimiento porque se instalan otros intereses. Yo decidí básicamente irme a trabajar a Buenos Aires porque me atrapa el mundo de ficción, de la publicidad y eso lo tengo acá, al menos intento generarlo acá (por Buenos Aires). Si bien Mendoza va creciendo en ese aspecto, no hay continuidad. Me encanta Mendoza pero a veces en la búsqueda que uno comienza a transitar encontrás otro destino. Igual lo mío fue muy puntual y netamente personal. Pero yo compro Mendoza pero por ahora lo actoral me tira acá.

Iacopo Di Bugno (italiano dueño de bodega Ave Wine)

Mendoza es súper conservadora. La gente es bastante cerrada pero es normal… Es la cultura de montaña. Hace muy pocos años que esta provincia se abrió al mundo con la llegada de la industria del vino. A mí personalmente no me ha costado relacionarme para nada con la gente, pero con mi socio Mario fuimos un caso extraordinario. Nosotros llegamos a Mendoza con 30 años y creo que éramos unos de los pocos extranjeros de esta edad que vivían y viven en esta provincia. Muchos nos transformaron en mascotas invitándonos a todos lados. Era de moda invitarnos, era algo divertido para la gente mostrarnos. Mendoza no es el lugar más simple del mundo para vivir, conozco gente que en años no hizo amigos. Estas tierras ahora para mí son como estar en mi casa...Mendoza es mi casa.

Rodrigo Quiroga (arquitecto)

Mendoza es conservadora por donde la mirés. Los que terminan la facultad por ahí son los más progresistas porque buscan seguir creciendo, pero los que ahora están en la secundaria me parece que se dedican solo a la joda. Aunque esta provincia tiene un alivio si mira a La Rioja. Viví mucho años allá y es peor. Para mí mientras sigan a la cabeza del país gente como esta presidenta, que al profesional no le da un lugar, la juventud no puede pretender progresar. Actualmente un título secundario vale casi igual que uno universitario y un sueldo de un empleado de comercio por ahí es mucho más alto que el de un profesional.

Eugenia Bergareche (diseñadora de lámparas)

Mendoza es totalmente conservadora. La gente no se anima a las cosas nuevas, tiene miedo, prefiere lo seguro y tradicional. En el diseño sobre todo, por ejemplo en mis lámparas no se animan cambiar por colores nuevos aunque uno le diga que está de moda o les muestres revistas de lo que se usa en otros países, se quedan con lo tradicional. La gente joven es más abierta, yo creo que de 40 años para arriba es el problema.

 

Tati Manrique (diseñadora de alta costura)

Mendoza es conservadora, aunque nos pese. La gente de aquí prefiere sentirse segura, que no desentona, y erróneamente piensa que lo consigue si luce igual que el resto. Vestirse es una forma más de demostrar la necesidad que tenemos por pertenecer. También se nota cuando eligen dónde vivir o que auto comprar. Y casi todas cuando les diseño quieren algo distinto y original, pero no deja de ser dentro de lo previsible.No se animan a mucho.

 

David Barahona (empleado público)

Mendoza es conservadora a morir, lo poco progre que hay es por "algunos" jóvenes, que poco ruido hacen entre los demás jóvenes y los grandes. Y, además, hay mucho caretaje. De la boca para afuera es "que bien lo del matrimonio igualitario"  y en persona "salí puto, no me toques". A las madres solteras las siguen viendo como bichos raros. Estacionamos en la puerta de donde vayamos, aunque sea en triple fila, somos conservadores y cómodos. En fin, son cosas que seguimos haciendo como nos decían que se debían hacer de chicos.

 


Alejandro Conte (actor)

Los mendocinos somos conservadores y tenemos un doble discurso. Somos hipócritas. Decimos que somos de mente abierta y después salimos diciendo “esto antes no pasaba”. Sobre todo cuando se elige a alguien joven para que ocupe un cargo, ahí salimos a darle con un caño. Otra cosa que pasa seguido es cuando invitas a alguien aun lugar alternativo y se preocupan porque no lo vayan a confundir. Por otro lado, he visto marchas gigantes de jóvenes a favor del aborto o del casamiento igualitario sin saber de qué se tratan. Por un lado, veo que Mendoza está signada por el Opus Dei y, por otro lado, veo gente que tiene otra postura pero termina siendo conservadora. Como te decía al principio tenemos un doble discurso como el hippie chic que anda en auto 0km. La provincia es conservadora por lo que demuestra no por lo que dice. Creo que está bueno conservar valores como el amor a un hijo o a tu par. Yo vivo en pleno centro y en la madrugada pasan pibes en patinetas gritando que son re progre y creo que faltar el respeto a tu par no es serlo.

Pascual Porco (peluquero)

 Es conservadora depende por dónde la mires. Aunque yo creo que es más progresista y eso lo pienso sólo porque soy un poco vanguardista y está muy bueno que la gente del Oeste se destape más. Pero lo que más me molesta en la parte progresista es que los chicos no son respetuosos con los demás ni con gente grande. Esta bueno que a la gente más grande se les siga respetando sin tratarlos de che o de vos... que no mastiquen chicles permanente, que sigan las mismas fiestas de tradicionales. Por ejemplo en Buenos Aires, Santa Fe, Rosario, Córdoba, los chicos te tratan de igual, diciéndote  “correte”, “qué querés”. Y por ese lado, esta bueno que sigan pensando que nuestra provincia es en parte educada, por conservar tradiciones. Pero, por otra parte, está muy bueno que se modernice la ciudad que hoy está muy bien mirada ante el mundo.