Romerías de color, intensidad y creatividad

Las ferias de diseño son un "boom" que llegó para quedarse. MDZ reunió a cinco de las organizadoras de estos movimientos culturales y, en una charla imperdible, explicaron su nacimiento, su instalación y el objetivo que vienen a cumplir en la sociedad. ¡No te la pierdas!

Las ferias, verdaderas explosiones estéticas. Foto: Federico Croce / MDZ
Las ferias, verdaderas explosiones estéticas. Foto: Federico Croce / MDZ

Ya no cabe duda. Las ferias de diseño han llegado para quedarse. Desde MDZ Sociales, y a través de diferentes notas, analizamos su fenómeno desde el punto de vista de la convocatoria, sus integrantes, y su aporte a la sociedad mendocina.

Este movimiento, que en los últimos cinco años ha crecido con fuerza a nivel mundial, también ha llegado a Mendoza y se ha instalado. Lo que comenzó con una onda under, alternativa y para un público determinado, es hoy fenómeno de masas en la provincia.

Es que muchos de los diseñadores independientes de Mendoza han adoptado a las ferias como el medio más conveniente para dar a conocer sus marcas y productos. Además, las ven como un excelente canal de distribución, barato y efectivo (no hay intermediarios).

Personajes insólitos en las ferias de diseño.

Cuando uno analiza a los feriantes puede, a grandes rasgos, dividirlos en dos grupos: en primer lugar está el de los principiantes o “nuevos diseñadores”, que ven en estos espacios una oportunidad para probarse, para testear sus creaciones y entonces construir marca.

Pero también tienen su presencia los “conocidos”, aquellos que tienen marcas establecidas e incluso locales comerciales, pero utilizan estas ferias como un “bonus” en materia de ventas, pues les permiten saltarse ciertos trámites tributarios y seguir aumentando su cartera de clientes, para luego hacer ventas privadas, promociones, etc.

Estos ambientes se iniciaron como una novedad, y ya se han convertido en una parte más del ecosistema de la movida menduca.

Ahora bien: muchos interrogantes paralelos surgen… ¿Se trata de ferias de diseño, únicamente? ¿Son romerías en las que todo vale y todo se expone? ¿El objetivo es vender y darse a conocer o hay otros trasfondos? ¿Son un boom pasajero, o se quedan como alternativa cultural estable? Hay quienes las cuestionan, y dicen que no se ha perdido el “valor diseño” y los límites se han traspasado: ahora son sólo un negocio lucrativo.

Las "organizadoras de ferias", de visita en la redacción

de MDZ Online.

Para conversar sobre éstos y otras cuestiones, MDZ convocó a un grupo de chicas “que se las trae”: las organizadoras de tres de las ferias más convocantes.

Gema Gallardo es periodista, artista plástica, y creadora de la “Feria Picante” junto a su amiga Carina Zoloa –diseñadora-.

Laura Chazarretta es organizadora de eventos y la mentora de “Feria Equinoccia”.

Natalia Roitman -diseñadora gráfica–, Ximena Niederhauser -comuncadora y Alejandra Pérez –diseñadora de Indumentaria- son las “madres” de la “Feria Indigna”.

- ¿Quiénes son, esencialmente, los que participan en estas ferias?

- Alejandra: Los que participan son los estudiantes de ferias de indumentaria, esencialmente. Aunque hay muchos microemprendedores que están empezando proyectos y ven esto como una buena oportunidad.

- Natalia: Ojo, hay muchos autodidactas que se copan porque quieren ver qué onda, qué pasa. La verdad es que hay un grupo muy nutrido de gente en las ferias.

- Ximena: De hecho, nosotras observamos que hay algunos que participan desde hace años y aún no lanzan su marca.

Drags: colorido y glam en las ferias.

- ¿Cómo ven o cómo definen ustedes a las ferias de diseño?

- Laura: Son movimientos y espacios que definitivamente ayudan al desarrollo económico. Concentrás a mucha gente en poco tiempo. Si tenés un comercio, la diferencia es notable porque no te va tanta gente. Aquí en un día, tenés miles y miles de visitantes.

- Gema: Hay otra cosa que es importante destacar, y son los contactos que uno llega a generar en las ferias. En un día, conocés a muchísima gente y podés ubicar tu producto en lugares que por ahí ni sabías que existían. A mí, como artista plástica, me pasó que una turista sueca flasheó con mis obras y… ¡Me compró de todo!

- Laura: En una sola tarde, captás a miles de personas.

- Gema: Hay un tema que no es menor. Si la organización de la feria ha hecho las cosas como es debido y soliciado las autorizaciones correspondientes al Ministerio de Trabajo, vos como expositor o participante no necesitás entregar factura. Hay mucha gente que no está anotada y puede participar.

- Laura: Y otro punto que a todas luces es bueno y alentador, es que antes el diseño era elitista y ahora gente de toda clase puede crear y mostrar lo que hace. Y también personas de muchos estratos pueden acceder a él.

- Alejandra: Los espacios se reactivan. Te das cuenta de que cuando armás una feria, genera movimiento en todo sentido. En los lugares en los que las organizás beneficia a mucha gente. Te pongo el caso concreto de la Alameda: nosotras y otros grupos han organizado ferias allí, y los comerciantes de alrededor te preguntan constantemente cuándo se hará otra, porque sus ventas aumentan a full.

- Laura: Yo tengo hasta una visión que tiene que ver con las perspectivas de género: muchas mujeres que antes no se animaban o tenían capacidades “dormidas”, han despertado su creatividad y se animan a participar.

Estilos y looks... diferentes, únicos, infinitos.

- ¿Son todas iguales? ¿Cualquiera se puede transformar en un feriante? ¿Hay feriantes de primera y feriantes de segunda?

- Gema: Hay un factor importante: si bien es un fenómeno colectivo, también es cierto que cada integrante se individualiza. El mismo espacio contribuye a que cada uno de los participantes tenga una identificación y se distinga por algo.

- Alejandra: Las ferias son grupos multifacéticos que están buenísimos porque no hay expositores mejores o peores, más talentosos o menos talentosos… cada uno llega y ofrece el producto que sabe hacer.

- Laura: La gente ha entendido que la diversidad es buena. Que no todos tienen que ser iguales, y también ha captado que las cosas no tienen por qué salir “en serie”, estereotipadas. Cada ser en las ferias tiene su estilo, y todos aportan.

- Natalia: Se produce una comunión muy linda cada vez que se arma una feria de este estilo. En nuestra experiencia, jamás hemos tenido un problema. Nadie se queja por su espacio, nadie está desconforme… de hecho, la gente se ayuda entre sí para armar sus stands. Se genera un espíritu de colaboración, de tirar todos para el mismo lado.

- ¿Por qué creen que se ha generado el auge de las ferias?

- Natalia: Ahora la cultural global está a full. El auge de la tecnología, las comunicaciones y el movimiento de mercaderías te permite ver gente vestida con onda francesa, londinense, etc. y ya no es imposible conseguir absolutamente nada. Además, estos espacios han sido una respuesta laboral como salida a las crisis. Cuando la crisis termina, o ya se respira mejor, las ferias van mejorando.

- Laura: Antes, en la década de los '90, vos consumías lo importado. Ahora con el nuevo modelo hemos recuperado la industria nacional.

- Las “Indigna” me contaban que tenían hasta objetivos pensados y escritos en un manifiesto…

- Natalia, Ximena y Alejandra: ¡¡¡Sí!!! (risas).

- Natalia: Lo que nosotras queremos es incentivar a la sociedad a apreciar y reconocer el valor y calidad de su propia cultura.

- Ximena: El término “Indigna” es una ironía, porque se trata de generar un espacio de difusión independiente, no el “políticamente correcto”, en donde talentosos jóvenes diseñadores y artistas puedan exponer sus trabajos y acercar la cultura local a la sociedad.

- Natalia: Y proponemos concebir, a través de la integración de diversas formas de expresión artística, un núcleo consumado de difusión y generación de tendencias culturales.

-Alejandra: También nos interesa incentivar el consumo de objetos de arte y diseño a través de la articulación de los diferentes actores de la cadena productiva; logrando así potenciar las posibilidades de ese sector.


- Cuenten algo del surgimiento de los espacios que organizan.

- Laura: Yo llevo armadas seis ferias “Equinoccia”. Soy organizadora de eventos, y la feria surge como una necesidad de diseñadores y diseñadoras q estaban cerca mío y proponen armar estos espacios. Siempre han sido en bares diferentes.

Pienso que es importante fusionar esto del consumo alternativo. Las ferias deben diferenciarse de las exposiciones: la gente debe saber que va a comprar y el feriante debe saber que no va a mostrar lo que hace, sino a vender. Por esto hemos intentado que la entrada sea libre y gratuita.

- Alejandra: Nosotras arrancamos en diciembre de 2007 con la primera “Feria Indigna” en La Reserva, y hasta ahora hemos organizado más de treinta ferias. Seis han sido grandes, que generalmente son anuales, y otras menores: Alameda a la moda, Bacanal, Bafici, Santo Clóset, Modélica, etc.

- Natalia: Una cosa interesante para contarte es que a las ferias les sumamos capacitaciones, porque el fin también es generar en Mendoza una suerte de activismo cultural. Que la sociedad se de cuenta que puede y tiene que participar para construir su identidad.

- Ximena: No hay que esperar que todo venga hecho por el Estado o por otro, sino que tenés que ser parte.

- Gema: En nuestro caso, con Carina lo primero que hicimos fue, en febrero de 2009, una feria llamada “Mendoza al universo”. En ella participaron más de cuarenta artistas de toda Sudamérica. A partir de allí, se nos ocurrió fusionar la plástica con la música y el diseño, y entonces surge la “Feria Picante”. En octubre de 2010 se hizo la primera.

Siempre ha sido con fines solidarios: hemos reunido útiles escolares, leche en polvo, etc. La idea siempre fue hacerla en lugares públicos, no cobrar entrada, y que la gente pueda ver lo que se hace en Mendoza.

Aquelarre. Las chicas y el humor, simulando una batalla de egos.


- Y ustedes… ¿Se odian? Hay un inconciente colectivo en el mundo del diseño que postula que todas las organizadoras de ferias hablan mal de las demás.

- Todas: ¡¡¡Síiiiii!!! Obvio, nos detestamos todas!!! (Risas). Es más, ahora nos vamos a agarrar a trompadas, así que sacá fotos.

- Gema: Qué ridiculez, por favor. A veces, ni nos conocemos. Pero creo que también ese parecer deriva del mito que dice que las mujeres no podemos trabajar juntas.

- Laura: La verdad es que nosotras tenemos un fin común, tiramos todas hacia el mismo lado. Es una tontería pensar que nos vamos a echar tierra unas a otras. Hay un objetivo integrador.

- Alejandra: A mí me pone muy contenta todo esto que se está generando. Sería una necia si gastara energías en pelearme con gente que está trabajando por lo mismo que trabajo yo. 

Datos de interés. Si querés conocer más sobre estas tres ferias, te invitamos a seguirlas por Facebook. Podés buscarlas como “Equinoccia Sa” y “Feria Picante Picante”. En el caso de la “Feria Indigna”, pasá por www.feriaindigna.com.ar