Reglas de oro para evitar sustos en Internet

A pesar de que cada vez aumenta la alarma popular ante el supuesto riesgo que entrañan las redes sociales en Internet, la realidad es otra. Este tipo de redes no debieran constituir un peligro para los usuarios jóvenes y los que lo son menos, si aprenden a utilizar bien estos sistemas no tradicionales. Aquí te ofrecemos un informe de la agencia suiza Swissinfo que te va a servir.

Foto: web
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La Internet Society es la única organización orientada  al desarrollo estable y a la difusión global de la red de redes. Creada por el legendario gurú digital Vint Cerf, promueve la creación de protocolos y estándares compatibles de Internet para el beneficio de la comunidad internacional y para un Internet para todos. Dispone de dos oficinas centrales, una en Washington y otra en Suiza, en la ciudad de Ginebra.

Precisamente a finales de enero, la Oficina Federal de Protección de Datos y la Transparencia y el Consejo para la Protección de la Esfera Privada lanzaron en Suiza una campaña para sensibilizar a los jóvenes en torno a los riesgos relacionados con el uso de los datos personales en la Red.

Con este fin, se creó la página web ‘Netla.ch’ dedicada a los niños y jóvenes de edades entre 5 y 14 años, padres y maestros, para reforzar la prevención y la protección de los datos y la intimidad.

Rosa Delgado cree que los peligros de las redes sociales no son tan elevados como parece y estima que es muy necesario un mejor conocimiento de lo que pueden aportar y los peligros potenciale, porque son ya parte de nuestra vida. Para tratar de protegerse y evitar sustos innecesarios, la experta suiza de origen peruano da una serie de recomendaciones, que califica como reglas de oro: “La primera regla de oro es no aceptar como contacto a desconocidos”.

Indagar y preguntar

Esta primera regla dice que hay que asegurarse que la persona que se acepta ‘como amigo’ es realmente un conocido, explica. Para lo cual “habrá que indagar en la red o incluso preguntar a amigos comunes, compañeros de colegio, si conocen a la persona en cuestión”, según la también presidenta del Grupo de Países en vías de desarrollo de la Internet Society en el ámbito internacional.

En el supuesto caso de detectar discrepancias o una conducta malintencionada por parte del contacto potencial, se le debe bloquear inmediatamente, recomienda Delgado. “Y sobre todo, divulgar el hecho, como comunicarlo a los padres o profesores, en el momento en que se detecte la situación peligrosa, pero no callarlo”.

Solo los datos necesarios
 
La segunda regla de oro es ser desconfiado y publicar solo los datos estrictamente necesarios en las redes sociales. Por ejemplo, no publicar la dirección de casa, fotos privadas, correos electrónicos ni el número de teléfono móvil o fijo, número de tarjetas de crédito.

“En general, uno debe ser cuidadoso con los datos personales que publicamos, para proteger nuestra privacidad y seguridad personal”, señala Delgado, que añade además que no se deben publicar fotos o vídeos, o usar la cámara web con usuarios que no conocemos lo suficiente.

La tercera regla de oro pasa por comprender los perjuicios que una publicación 'inocente' de hoy en día puede producir en el futuro daños irreparables. Hay que reflexionar, sobre lo que le podría pasar a cualquiera, con la publicación de vídeos o fotos privadas en Internet para su futuro laboral, social o económico.

“Lo que hoy es divertido podría ser fatal en el futuro. Un ejemplo sería publicar una foto fumando marihuana. Esa imagen nunca se borrará de la red, pero en 10 años, si buscamos un trabajo, ésa pueda ser la diferencia para no obtener el puesto”, argumenta la especialista en tecnología. Los jóvenes no imaginan que pudieran ser juzgados quizás, sobre algo que hace 10 años les pareció divertido.

Siempre atentos

La cuarta regla de oro es la de estar “siempre atentos”. Los jóvenes no son siempre conscientes de los posibles peligros que entrañan las redes sociales, que son ya parte de sus vidas ('home') y piensan que con su gran habilidad y experiencia, no les va a pasar nada porque consideran que están mejor preparados que los adultos, ya que usan las redes sociales solo como entretenimiento y de vez en cuando.

Hay que estar atentos a las políticas internas de las redes, que imponen reglas para evitar la entrada de usuarios falsos o malintencionados en las redes sociales. “A veces los usuarios mismos no detectamos el peligro o entramos en contacto con falsos usuarios, puesto que amamos el riesgo y peligro y nos vanagloriamos de nuestras aventuras virtuales”, indica Delgado.

Para poner fin a estas situaciones peligrosas debemos sensibilizar a la gente, porque las redes sociales pueden ser “peligrosas” si no prestamos atención a algunas discrepancias, por lo que debemos alertar de estos peligros a nuestros jóvenes, concluye la vicepresidenta de la Internet Society de Suiza.

Iván Turmo, swissinfo.ch