Un total de 14 universidades, centros de investigación y empresas de ocho países europeos forman parte del consorcio, cuyos únicos socios españoles son el Bioforge y un grupo científico catalán. José Carlos Rodríguez Cabello, director del Grupo Bioforge, ha detallado a DiCYT los objetivos de la iniciativa.
“Se trata de crear y validar un implante basado en la combinación de dos materiales, uno rígido y otro inyectable que rellena al primero”, precisa. En este marco, el grupo ejercerá un papel “fundamental”, como es el desarrollo de uno de esos dos materiales, en concreto el material bioactivo inteligente que rellena el material rígido, que será desarrollado por un grupo alemán.
Una vez implantados en el lugar de la lesión, se prevé que estos materiales recluten células y factores del entorno promoviendo la reconstrucción del hueso. Así, se persigue que un hueso nuevo y sano vaya reemplazando a los materiales implantados y se pueda generar un hueso más fuerte y sano que el anterior.
Estos innovadores biomateriales serán evaluados en el proyecto para poder determinar los efectos que presenta sobre el crecimiento y la reparación del hueso y la reacción de cuerpos extraños, usando tecnologías de vanguardia como los ensayos celulares in vitro, la tecnología BioMEMS, técnicas de imagen no invasivas y el perfil de expresión de genes para el descubrimiento de biomarcadores asociados con la reparación ósea. Además, se determinará la resistencia mecánica y la durabilidad de los propios biomateriales.
Fuente: Noticias de la Ciencia