Más que un encuentro, fue una cuasi reconciliación. No con la Anabel política, sino con la Anabel cercana y la que conozco.
Y a Anabel la conozco porque tenemos en común algunas amistades, y doy fe de que se trata de una chica súper divertida. ¿Mi anécdota más loca? Cuando acompañó a esa amiga en común a un recital de “Intoxicados” en el cual yo me desempeñaba como responsable de prensa. Fue una tarea complicada, público difícil, recital largo, Pity Álvarez imprevisible... por lo tanto, al finalizar el toque terminamos compartiendo el pancho y la coca muy cerca del Club YPF, divertidos.
La cuestión es que, cuando Fernández Sagasti resulta bendecida con la candidatura a diputada nacional, el furor periodístico por la virtualmente desconocida “chica de la Cámpora” me llevó a googlear e investigar diferentes espacios de Internet y redes sociales para conseguir una foto de ella. La conocía, y quería tener la primicia de la imagen.
¿El resultado? Anabel no me perdonaba una imagen que conseguí de ella en las playas de Chile, serena y relajada, que se transformó en la portada de casi todas las notas en las que se hablaba de su persona.
“¡Encima elegiste una foto horrible, nene!”, me dijo, minutos antes de que comenzara el acto de asunción de Pérez y Ciurca. “Si me hubieran pedido, tranquilamente les facilitaba una más apropiada”, me explicó junto a su novio.
"No seas así. Era imposible hablar con vos, nadie tenía la imagen de tu cara, no había fotos por ningún lado... era el recurso que me quedaba. Además, la foto no es tan terrible". Cordiales y con muy buena onda, ambos charlaron un rato con MDZ luego de que les expliqué la justificación del uso de la “foto playera”.
Croce: ¿Podemos charlar un rato, Ana?
Anabel: Estamos charlando, Fede.
Croce: ¿Pero te puedo hacer algunas preguntitas, una entrevista?
Anabel: No. No doy entrevistas por ahora. No tengo problemas en pasarte los teléfonos y la data de quien maneja la prensa. Últimamente, la prensa me mata, y prefiero ser reservada.
(Lucas Ilardo, su novio y flamante diputado provincial, participa también de la conversación).
Lucas: En serio, te pasamos los datos. Pero es una conducta que por ahora tiene Anabel, y si habla con vos, debe hacerlo con todos.
Croce: Okay, sólo quiero saber cómo te sentís en estos momentos. ¿Hay ansiedad?
Anabel: No.
Croce: ¿Emoción?
Anabel: No.
Croce: ¿Nervios?
Anabel: No.
Croce: ¿Y qué sentimientos te embargan?
Anabel: El sentimiento más grande, es la felicidad. En serio, siento una responsabilidad y un compromiso gigante. Pero te voy a decir algo que te va a poner contento: te escucho en la radio.
Croce: ¿En serio?
Lucas: Hemos escuchado tu programa en MDZ Radio juntos.
Anabel: ¿Puede ser que el otro día hiciste una crítica de la tapa y la nota de los personajes del año de una revista nacional? ¡Me maté de risa!
Croce: me dejaste helado, no te lo puedo creer. (Lucas advierte que deben apurarse, pues el acto iba a comenzar de momento a otro). Te dejo… ¿No hay rencores, entonces?
Anabel: No hay rencores.
Croce: ¡Estás muy linda!
Anabel: ¡Gracias!
Federico Croce en Twitter: @FedericoCroce