Aleida Guevara March, hija mayor del matrimonio del Che y Aleida March, es pediatra. Nació cuando la Revolución Cubana atravesaba su segundo año, y antes de cumplir los siete recibió la noticia de la muerte de su padre en Bolivia.
Creció, se puede decir, a la par de su país, y como todos sus compatriotas ha vivido en una isla bloqueada comercialmente y atacada desde los centros de poder económico.
Cuba, a diferencia de Nicaragua o El Salvador, consolidó la revolución, y hoy ya quedan pocas generaciones que no hayan nacido bajo la bandera rebelde, a la par de que muchos de aquellos que bajaron desde la sierra trayendo el sueño de un nuevo hombre aún siguen vivos y son respetados como patriotas.
En esta segunda parte de la entrevista con MDZ, Aleida Guevara March se explaya sobre la relación entre Cuba y Estados Unidos, la situación latinoamericana y los gobiernos de la región, siempre desde la óptica de una persona que creció en un país asediado pero icónico, en el que nacer significa, también, venir a un mundo del que hay que defenderse.
- ¿Cuál es la perspectiva desde Cuba ya sin Fidel en el gobierno y con algunos atisbos de negociaciones con Estados Unidos?
- Nosotros siempre hemos estado dispuestos a negociar con Estados Unidos, pero con igualdad de derecho, con respeto, si no, no hay negociación, y lo dijo Raúl también ahora, muy dispuestos estamos a entablar conversaciones si hay respeto, de lo contrario, no hay nada de qué hablar. Eso está claro. Ahora, Fidel, durante toda la vida, mostró un camino al pueblo cubano. Desde el momento en que triunfa la Revolución, lo primero que se hace es alfabetizar al pueblo, abrir las universidades, educación totalmente gratuita, de forma tal de que todos tengamos las mismas posibilidades de educarnos, porque decía José Martí que para que el pueblo sea realmente libre, tiene que ser un pueblo culto, por eso el interés que siempre ha tenido el gobierno revolucionario en lograr que todos aprendan, que todos tengan la posibilidad de estudiar. En este momento tenemos un pueblo culto, muy preparado, políticamente también muy preparado, y eso significa que estamos dispuestos a enfrentar los retos que vengan. Un Fidel nace una vez al siglo, pero si lo hemos amado como yo sé que mi pueblo lo ama, lo menos que vamos a poder hacer por él cuando no esté es seguir su camino, perfeccionando nuestra sociedad, desarrollando nuestra sociedad, pero nuestra sociedad socialista.
- ¿Y cómo ves América latina en este momento, en el que hay tantos gobiernos que elevan banderas del socialismo?
- Es muy interesante, yo creo que el momento que estamos viviendo en América latina es fantástico y hay que aprovecharlo, no podemos dejar que nos lo quiten de las manos, es un momento en el que los pueblos están tomando conciencia del poder que tienen cuando unen sus fuerzas, y eso es interesantísimo. Es la primera vez que tenemos un presidente indígena en nuestra América, y demostramos que sí se puede, es la primera vez que tenemos el ALBA, la alternativa bolivariana para nuestra América en la que estamos Venezuela, Cuba, Nicaragua, Ecuador, Bolivia y dos islitas pequeñas del Caribe. Esos pueblos estamos tratando de trabajar para mejorar nuestro sistema social, para mejorar nuestra calidad de vida, económicamente hablando también, culturalmente, con un intercambio con respeto entre todos nosotros, con unos proyectos lindísimos que estamos llevando a cabo y que realmente tienen mucho futuro.
- Pero también está el caso del ex tupamaro Pepe Mujica, con una política criticada por sus propios compañeros.
- El problema es que para poder hacer cambios profundos en un país, tienes que hacer constituciones, leyes que te ayuden a esos cambios. Desgraciadamente, la mayor parte de las constituciones de estos países del sur está hecha para que domine la burguesía, no para que haya cambios importantes, entonces es muy difícil que se aprueben cambios que el pueblo necesita, y eso es a lo que se están enfrentando muchos gobiernos del sur.
- Todas las revoluciones en América se dieron pasada la mitad del siglo XX. En ese tiempo, Allende proponía una alternativa con la que tu papá discutió, que era la de la toma del poder a través de las elecciones. ¿Creés que están dadas las condiciones como para que la izquierda pueda llegar en América latina a través del voto?
- Mira, se ha demostrado, como por ejemplo con Chávez, cuando tomó el poder. Pero qué pasa, él cambió inmediatamente la Constitución, con plebiscito popular se cambiaron esas leyes, pero Lula llega en cambio al poder en Brasil pero no se hacen cambios en la Constitución, ni siquiera se cumple esa Constitución, que es la suma de las de América latina, que habla de la reforma agraria desde su primer momento, y nunca se ha llevado a la práctica, entonces, claro, fíjate la diferencia, un presidente que llega y puede hacer cambios y un presidente que llega pero no puede hacer cambios profundos. Depende mucho de la situación del país donde tú estés y de lo que puedas llegar a hacer con las leyes para que te apoyen, para que puedas seguir transformando la vida. Pero, de todas maneras, yo siempre digo, un pueblo unido jamás será vencido, pero un pueblo armado jamás será aplastado, y Cuba demuestra eso.