Proponen que la Terminal cuente con preembarque y plan de contingencias

Ambas propuestas están contempladas en la modificación de una ley presentada por el diputado provincial Gustavo Arenas para que sea tratada en la Legislatura. Se prevé aplicarlas en tres meses, para brindarles mayor seguridad a los pasajeros, ante los hurtos que se registran diariamente en la Estación Terminal de Ómnibus de Mendoza.

Con el objetivo de reforzar la seguridad de las personas, así como de sus bienes, la Cámara de Diputados de Mendoza tratará un proyecto de ley destinado a implementar en la Estación Terminal de Ómnibus de Mendoza (ETOM) el sistema de preembarque de pasajeros y equipajes, y a poner en práctica un plan de contingencias que estipule cómo actuar ante casos de emergencias en ese nodo de transporte.

Ambas propuestas, presentadas por el diputado provincial Gustavo Arenas, prevén modificar la Ley Nº3.832 de la Estación Terminal de Ómnibus, incorporando los incisos L y LL al artículo 5º, mediante los cuales se le asignarán al director de la ETOM las funciones para aplicar las medidas solicitadas.

Marcado incremento de la actividad

La idea de instaurar el sistema de preembarque surge de la necesidad de brindarles más seguridad a los usuarios del transporte que convergen en la Terminal de Ómnibus, adonde en promedio ingresan y egresan alrededor de 400 colectivos de servicios tanto nacionales como internacionales.

Esta actividad del transporte público de pasajeros se vio incrementada en los últimos 15 años, sobre todo al suspenderse la prestación de los trenes hacia el interior del país, lo cual determinó que prácticamente la totalidad del transporte terrestre de pasajeros y cargas actualmente se haga a través del servicio automotor.

A esta particularidad se le sumó el hecho de que se multiplicaran los costos del transporte aéreo y que éste se transformara en una opción inaccesible para la mayoría de los usuarios, a instancias de la devaluación producida en el país a causa de la salida de la convertibilidad en el 2002. 

Con este panorama, la afluencia de turistas y cargas mediante los viajes en ómnibus ha crecido cada vez más y ha convertido a Mendoza en cabecera de importantes líneas interprovinciales e internacionales. Así, la Terminal, ubicada en el principal acceso a la capital, presta servicios de líneas que vinculan esta región con el resto de las provincias argentinas e incluso con las principales ciudades de Chile, Perú, Uruguay y Brasil.

El deber del Estado

En este marco, si bien el sistema de controles sobre el transporte terrestre es riguroso, complejo e integral, la seguridad plena de los usuarios depende de una multiplicidad de factores que requieren de la participación de diversas áreas del Estado, como la Policía, la Dirección de Vías y Medios de Transporte, la Secretaría de Turismo de la Provincia, la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) y Gendarmería Nacional. 

De esta manera, entre los aspectos que fueron analizados por parte del diputado Arenas surgió que la mayoría de las víctimas son turistas, principalmente extranjeros, los cuales quedan expuestos a una situación de vulnerabilidad en el lapso previo a abordar el colectivo o en el posterior al descenso. En ese período, como la seguridad de esos usuarios resulta ajena a la empresa transportista, el Estado es quien debe proveérsela.

Según las observaciones efectuadas, ese momento es el más aprovechado por algunas personas para hurtarles pertenencias a los pasajeros, lo que se ha convertido en el delito más común en la Terminal. Incluso, éste se da con un agravante: la mayoría de los casos de sustracción no son denunciados por las víctimas debido a lo engorroso que les resulta el  trámite, a la falta de tiempo o a las escasas esperanzas de que se llegue a resolver el ilícito y se recuperen sus pertenencias.

Cabe destacar que estas situaciones se repiten diariamente a pesar de que la ETOM cuenta con personal propio de seguridad, un destacamento policial, efectivos de Gendarmería Nacional e inspectores de la CNRT, así como un consultorio de emergencias médicas y una oficina de la Secretaría de Turismo provincial. Esto significa que esa disposición de recursos no convierte a la Terminal en un lugar seguro, sino simplemente vigilado.

Asimismo,  la ETOM está concesionada a operadores privados, mientras que el área de Gobierno que tiene injerencia sobre ella es la Dirección de la Terminal, dependiente de la Subsecretaría de Servicios Públicos. A su vez, la Municipalidad de Guaymallén ejerce el poder de policía respecto de la inspección y el control de la higiene y la seguridad en todos los locales destinados a uso comercial.

Seguridad para los pasajeros

La adopción del sistema de preembarque de pasajeros permitirá ejercer un control sobre las personas que subirán a bordo de los colectivos de los servicios interjurisdiccionales.

Para concretar esta instancia se prevé circunscribir un “área de embarque”, que será usada exclusivamente por las personas que viajen, asignándosele una puerta única y exclusiva para cada plataforma.

De ese modo, el control del acceso de los usuarios a las unidades que salen o llegan se hará en la puerta de acceso de ese sector definido y no en la puerta del colectivo, como se da en la actualidad. La infraestructura actual de la ETOM posibilita la implementación de este sistema sin la necesidad de hacer inversiones importantes.

Mientras tanto, para el preembarque de equipajes deberán preverse puntos de recepción donde los pasajeros podrán entregar aquéllos y recibir el ticket correspondiente antes de  embarcarse en la unidad que los transportará, de manera análoga a lo que ocurre en los aeropuertos.

Este sistema liberará al pasajero de tener que portar y cuidar su equipaje hasta el momento mismo de embarcarse, ofreciéndole comodidad en su desplazamiento y eliminando así la situación de vulnerabilidad que aprovechan arrebatadores o  descuidistas para hurtarles sus pertenencias.

Antecedentes de los sistemas

Los sistemas de preembarque de equipajes y pasajeros en la ETOM cuentan con precedentes de experiencia altamente positiva, como es el caso de la Estación Terminal de Ómnibus de Neuquen. Además, su implementación no implica erogaciones significativas, y coadyuva a brindarles seguridad y comodidad a los pasajeros que arriban o parten de nuestra provincia.

Este planteo ya había sido efectuado en el 2007 por parte de Arenas, cuando ejercía el cargo de delegado de la CNRT en Mendoza, como una alternativa valedera frente a críticas recibidas por parte de medios de prensa de Chile. Éstas estaban relacionadas con hechos de inseguridad a los que se veían sometidos turistas trasandinos que visitaban Mendoza.

En ese momento, la idea recibió respaldo tanto por parte de las autoridades provinciales  como desde los sectores privados, empresas de transporte, hoteleros, agencieros de turismo y la propia Cooperativa Terminal del Sol, entidad concesionaria de la ETOM, pero nunca se llevó adelante. Ahora, de ser aprobado el proyecto de ley por parte de la Legislatura, deberá concretarse en un plazo máximo de tres meses. 

Protocolo ante emergencias

Por otra parte, la elaboración de un plan de contingencias propuesta por el diputado provincial contempla la posibilidad de definir un protocolo de pasos a cumplir para enfrentar situaciones de emergencia a las que eventualmente se vea expuesta la Terminal de Ómnibus, como la circulación del virus de la gripe A, paros de choferes de larga distancia, incendios, terremotos, explosiones, atentados y demás situaciones que hagan inoperante esas instalaciones.

Su objetivo es determinar y consensuar procedimientos alternativos que deberán observarse para poder continuar con el funcionamiento del sistema de transporte de pasajeros que ahí se desarrolla, tomando puntos de referencia cercanos para utilizarlos cuando se vean impedidos el ingreso y el egreso de los vehículos.

De esa forma, se continuará reforzando la idea de no dejar librados a los pasajeros en un estado de indefensión ante eventuales cortes de servicios en la Terminal. Para cumplir fehacientemente con este cometido, el plan de contingencias deberá ser actualizado, corregido y mejorado constantemente con el fin de que no pierda vigencia ante posibles nuevos escenarios.