¿Qué querés? ¿Qué necesitás? ¿Cuánto vale lo que necesitás? Contame tus sueños, tus anhelos, aquello por lo que trabajás del día a la noche como un burro, como una esclava negra en la bodega del barco.
¿Dónde están tus mejores fotos, el baúl de tus recuerdos? ¿Dónde te fuiste de luna de miel y qué comiste de rico y qué tan transparentes eran las aguas de ese mar?
¿Cuál es la velocidad máxima de tu automóvil? ¿En cuántos segundos llega a los 100 kilómetros por hora? ¿El tapizado es de cuero? ¿Tiene doble airbags, computadora de abordo y frenos ABS?
¿Cuántos kilos bajaste, cuántas cremas usás? ¿Renovaste la silicona de tu pechuga? ¿Te subiste el culo, te hiciste masajes, leíste a Osho, usaste Ray ban?
Y ahora, hoy, ahora, en este día, ¿qué querés?; ¿qué necesitás?; ¿cuánto vale lo que necesitás?
Acá puede estar tu respuesta, lo que vos querés:
¿Esto es lo que vos querés?
Dinero, mujeres, placeres, pensiones, posadas, camionetas, ropajes, más mujeres, hombres, abrigos de piel, pieles tostadas, tostadas de hotel, hoteles de Europa y del Caribe y restoranes de lujo y lujos y más lujos, es lo que quiero; lo que vos querés, acá, en esta nota, en este video, en el cumpleaños de todos.